SARA COMESAÑA - VIGO
La coctelería acrobática, o flair bartending, es, en palabras de Pedro Elexpuru, “una forma de vida”. Pedro es el subcampeón de Galicia en esta disciplina hostelera, que consiste en la elaboración de cócteles originales preparados tras un espectáculo acrobático con las botellas, shakers y vasos e interaccionando con el público. Estos profesionales del cóctel son la máxima evolución del barman.
–¿Cómo definiría la coctelería acrobática?.
–Es una forma de vida. El flair te engancha, es una droga, sobre todo cuando ves que las cosas te van saliendo. Es un deporte, vas practicando y siempre dices mañana más.
–¿Qué cualidades cree que debe tener un buen flair bartender?
–Pues igual que hay que tener cualidades para pintar, o vocación para ser médico, hay que ser de cierta manera para poder dedicarse a esto. Vivimos por y para esto. Además, tienes que estar en muy buena forma física, cuidarte mucho y estudiar, porque no dejas de ser un profesional de la hostelería. Eres el centro de atención para bien y para mal.
–Entonces, tiene que dedicarse por completo...
–Sí. Hay que entrenar entre cinco y seis horas al día, y cuando hay campeonato más. Además, el tiempo que no estás entrenando te lo pasas pensando en eso. Pero no sabemos si trabajamos todo el día o si estamos todo el día de fiesta.
–En el primer campeonato de flair en Galicia se comprobó que tenemos grandes profesionales . ¿Se reconoce su trabajo?
–Aquí la hostelería no está reconocida como en el País Vasco, por ejemplo. La gente no lo conoce, no lo respeta tanto. Ahora está más reconocido gracias a AGABA (Asociación Galega de Barmen), que está impulsando mucho el flair. A José Soto, Juanjo Fernández y Diego Mosquera les estaremos siempre agradecidos, son los que están tirando de esto hacia delante en Galicia.
–¿Usted cómo empezó?
–Empecé con el que hoy es el campeón gallego de coctelería acrobática, Kique Romaní. Y se inició todo como una tontería: jugando. Profesionalmente me dedico a esto por entero desde hace un año.
–¿Hay algún local en Vigo donde podamos ver exhibiciones de coctelería acrobática como la suya?
–No hay ningún bar en Vigo donde puedas verlo, sólo para fiestas eventuales. En realidad es un lujo, un extra, para un bar no es necesario tener un coctelero, pero es algo nuevo, divertido.
–¿Ahora dónde está trabajando?
Ahora mismo estamos contratados mi socio (Carlos Abilleira) y yo en el Dux, en Portonovo hasta el 23 de agosto. Después no se sabe. Esto es la antimonotonía; no hay horarios, ni sabes dónde vas a estar mañana.
–¿Por qué cree que la gente debería ver lo que hacen?
–Porque es algo diferente, que seguramente no haya visto nunca, y porque seguro, va a pasar un rato genial. Al pasarlo nosotros bien la gente lo pasa bien.
–¿Y cuáles son sus proyectos?
–Bueno, nos gustaría seguir adelante con esto en Galicia. Crear entre todos una escuela para darle fuerza al flair gallego, que es muy bueno.