REDACCIÓN
Miles de veraneantes vieron su sesión de sol y playa interrumpida por un inesperado choque que se produjo ayer a las 12.00 de la mañana en el puente de Rande en dirección a Pontevedra. El accidente que afectó a cuatro vehículos no se cobró ningún herido.
El tráfico de coches que habitualmente circula por Rande ayer se vio multiplicado a causa de los 29 grados que marcaba el mercurio. Los ciudadanos del sur de la provincia buscaban una jornada de veraneo en las playas del Morrazo pero el viaje se prolongó más de lo esperado. Las retenciones colapsaron cinco kilómetros de la autopista, desde el kilómetro 148 al 152, y la circulación fue imposible a lo largo de dos horas.
Una de las conductoras perjudicadas por el colapso sufrió una retención de veinte minutos en un tramo de la AP9 de menos de dos kilómetros. La afectada fue presa del atasco en el punto que el puente de la avenida de Buenos Aires cruza la autopista y decidió salir por la primera salida –con dirección Peinador– la duración del trayecto, que un día normal no lleva más de tres minutos, se multiplicó por seis ayer a la mañana entre las 12 y las 2 del mediodía.
El choque se produjo por las retenciones que a lo largo de la mañana se venían produciendo a causa de otros golpes de poca importancia que tampoco causaron heridos. El abundante tráfico que a esas horas circulaban por la AP9 provocaron que el accidente envolviese a cuatro vehículos que sufrieron graves daños materiales.
Tras dos horas de espera todos aquellos ciudadanos, que no claudicaron y dieron media vuelta antes de que el tráfico se dispersase, pudieron al fin poner rumbo hacia Cangas y Moaña para disfrutar de la calurosa jornada del día de ayer en los arenales vecinos.