TAMARA NOVOA
"Total abandono", con estas palabras definió Manuel Rodríguez, presidente de la Asociación de Vecinos de San Roque, el estado del barrio de Ribadavia. Rodríguez y otros tres representantes vecinales se reunieron con el alcalde Abel Caballero a quien trasladaron todas las necesidades que tiene la zona y que deberían estar subsanadas antes de acoger el albergue de personas sin techo. "El barrio se encuentra en unas condiciones deplorables, ya ni vivimos seguros", denuncian los representantes vecinales, que alertan de que también el consumo y tráfico de droga se está multiplicando en la zona.
"En una parte del barrio hay unas casas en total abandono que han sido ocupadas", aclara Manuel Rodríguez. Los vecinos mantienen que ahora en estas viviendas habitan drogadictos y traficantes que trasladan inseguridad a toda la zona. "Hay mucha gente mayor que no sale de casa por el miedo", añadió Alejandro Rouco otro de los vecinos afectados. Aseguran que todas las semanas tienen que llamar a la policía por peleas, robos y casos de drogas. "Tienen marcas en el barrio para señalar los puntos de venta", agregó Rouco.
Remodelación urgente
"Necesitamos que el gobierno local nos tome de una vez en serio", afirman los representantes vecinales que ayer presentaron una larga lista de quejas al regidor municipal quien se comprometió a llevarlas a cabo. Aceras, pavimentaciones, alumbrado y mejora de los accesos. "La travesía principal en algunos tramos no pasa de los tres metros de ancho y no hablemos ya de las calles interiores", comentan los vecinos. "El tránsito por estas vías de ambulancias es imposible", sentencian. Además, también demandan al Concello la creación de infraestructuras. "No tenemos nada", denuncian. Quieren la guardería y centro cívico que las autoridades municipales les prometieron para el edificio donde ahora Domínguez quiere habilitar el albergue. Pero, también demandan un centro de día para los mayores y que se busque una ubicación para el colegio del barrio, que todavía permanece sin emplazamiento tras la reclamación del dueño de la finca donde se ubica actualmente
"En estas condiciones no podemos acoger un albergue", asegura Rodríguez. "Si se llevan a cabo todas las actuaciones que pedimos, nosotros no tenemos problema en que el albergue se instale en el barrio", añade. Los vecinos piden que se celebre una reunión con los tres grupos políticos mayoritarios de la ciudad –PP, PSOE y BNG– para poner en común los pros y contras de cada uno de los emplazamientos que fueron propuestos a lo largo de estos meses para habilitar el albergue: Gota de Leche, la antigua cárcel, Escuela de Hostelería y el barrio de Ribadavia. "Pero Santiago Domínguez se niega", asegura el presidente de la Asociación de Vecinos. Los representantes vecinales piden al teniente de alcalde unas razones claras de por qué en el barrio de Ribadavia. "No nos vale el si porque si", sentencian.