E. OCAMPO
Las causas de la caída de hasta un 36% en los casos de delitos de Menores que se arreglan con mediación –a través de conciliaciones y reparaciones– y sin necesidad de recurrir a un juicio ordinario en la jurisdicción de Pontevedra, están en la falta de medios y personal del servicio. Además de que víctima y agresor tienen que estar de acuerdo en aceptar la mediación y, a veces, no se produce este acuerdo. La víctima, por ejemplo, prefiere ir a juicio y no perdona a agresor.
Es una radiografía de lo que sucede hoy en día con 581 infractores y en opinión del director de los Equipos Técnicos que realizan la mediación en Galicia, José Ignacio Prieto Lois. Ayer en Vigo para participar en el curso "La mediación como alternativa al proceso penal de menores", el profesional reclamó "apoyo externo" y reforzar a los equipos de Pontevedra con personal. De hecho, tras una reunión con la Xunta se acordó buscar soluciones a este problema.
Sólo dos equipos se encargar de prestar este servicio para toda la jurisdicción, lo que dificulta sus traslados. "Se tomarán medidas, porque tiene que primar el interés del menor", recalcó Prieto, en relación a que la mediación evita el colapso en los Juzgados, porque rebaja el número de juicios. Allí irían sólo los más graves.
La Consellería de Traballo, en una reunión solicitada por la Fiscalía Superior y la dirección de los equipos técnicos de los Juzgados, conversó recientemente sobre cómo mejorar la mediación –mejor a nivel educativo y social para los menores–. En mediación están involucradas las consellerías de Traballo y Benestar, que se comprometieron a que "estudiarán posibilidades", aseguró Prieto.
"Se planteó a la Xunta que para reparaciones extrajudiciales se les brindasen apoyos incluso de otras administraciones, como personal técnico de Benestar. Es polémico y está en estudio", aseguró.
"La mediación aliviaría a los Juzgados, se podrían solventar entre el 40 o el 50% de los casos judiciales, pero la sobrecarga de trabajo de los equipos es mayor, porque exige una intervención mucho más costosa en tiempo con la víctima y el infractor, los abogados de las partes...", explica para justificar que se hayan pasado de los 112 casos atendidos en 2008 a los 76 en 2009 en Pontevedra. Mientras, el resto de Galicia mantiene las cifras o, como mucho, desciende un 7% de casos en A Coruña en el último año.
"Hay una sobrecarga de Trabajo en los Juzgados de Pontevedra que conocemos todos", prosigue el director de equipos. "Lo ideal sería, desde mi punto de vista, un refuerzo para que las mediaciones aumenten. Hay sólo dos equipos en Pontevedra, se desplazan algunas veces, pero al mismo tiempo está aumentando la tipología de delitos, como contra la seguridad vial".
Otra posibilidad que apunta el profesional porque ya funciona en otros países europeos –como Finlandia y Escocia– es hacer convenios con los ayuntamientos para reformar la mediación, existen planes piloto que elabora la Policía. Otro dato: de los 581 infractores, casi quinientos (496) son hombres.