S. PENELAS
La meca de la tecnología más puntera en Fórmula 1 se llama Motorsport Valley y agrupa en Oxford (Reino Unido) a expertos de la Universidad y de los centros de investigación de escuderías como Renault, McLaren o Williams. Dos ingenieros industriales licenciados en Vigo viajarán allí el próximo curso para estudiar un máster especializado en competiciones deportivas gracias a la beca Cajastur Fernando Alonso que acaban de recibir.
Tras un arduo proceso, el coruñés Agostiño Carballeira y el asturiano afincado en Galicia Antonio González forman parte de los doce jóvenes seleccionados en todo el país para cursar estudios de posgrado en la prestigiosa Oxford Brookes University y realizar prácticas con los grandes equipos. El resto de ingenieros proceden de Madrid, Cataluña, Canarias, Murcia, País Vasco y Andalucía.
Las tres promociones anteriores están integradas por menos de cuarenta becados, incluido otro gallego, y "la mayoría" ya trabaja en empresas, algunas de ellas grandes firmas como Mercedes Benz o Bentley Motors, por lo que ambos confían en ir abriendo camino. "Es muy complicado, hace falta currárselo mucho y tener ganas de verdad. Todos los ingenieros son buenos y tienes que contar con elementos que llamen la atención", comenta Carballeira, de 25 años.
Aunque él llegó al campus vigués con el mundo del motor en mente –su padre es profesor de ingeniería de automoción– las dificultades le hicieron decantarse por la robótica y llegó a participar un proyecto de investigación en Friburgo, Alemania. Ahora confía en que esta experiencia le ayude a diferenciarse entre el resto de ingenieros que aspiran a disfrutar de la adrenalina de los boxes.
"A mí lo que me gusta es la competición, el estrés. Gozo estando al límite siempre", reconoce Antonio González, recién licenciado y otro apasionado por la competición que seguirá trabajando con el equipo gallego de rally AR Vidal, con el que hizo su proyecto fin de carrera, hasta que vuele a Reino Unido para cursar el posgrado en ingeniería de motores deportivos.
Carballeira, por su parte, terminará las clases del máster que imparten en el País Vasco Epsilon y la Universidad de Mondragón y que le ha permitido participar en las competiciones de Fórmula Renault 2 litros y las World Series.
"Cualquier ingeniero toma decisiones, pero aquí la planificación tiene que ser más estricta y debes ser capaz de resolver rápidamente. Hoy en día los pilotos entrenan desde pequeños y son casi máquinas. En niveles más competitivos como la Fórmula 1 se presupone que lo harán todo perfecto, aunque es clave la calidad de todo el equipo", destaca el ingeniero coruñés.
Agostiño y Antonio son conscientes de la gran oportunidad que supone acceder a un posgrado de "alto nivel" como el que cursarán en Oxford. "En España no hay nada así y en este sector es muy difícil hacerse sitio. Yo por ahora he tenido suerte", reconoce Antonio González, de 24 años.
Las becas, que cubren los gastos de matrícula y tienen una dotación de treinta y seis mil euros para el todo curso, fueron impulsadas por el piloto Fernando Alonso ante la falta de ingenieros españoles en la máxima competición automovilística.
Carballeira destaca la importancia que ha tenido el asturiano para España: "Es un gran piloto y siempre dará guerra, tenga el coche que tenga".
A él no le importaría trabajar con Ferrari o cualquier otra escudería, pero no le obsesionan "La Fórmula 1 se ha dado a conocer de golpe, pero hay otras competiciones que dan más libertad al ingeniero y que pueden resultar incluso más divertidas como las Le Mans Series o las 24 Horas de Le Mans", revela.
"La Fórmula 1 sería el tope, pero de ahí para abajo cualquier competición de coches o motos, incluso de aviones, me gustaría", añade con resolución Antonio González.