T.NOVOA
La villa marinera de Bouzas rindió honores a la Virgen del Carmen, patrona de los marineros, un año más. Los cofrades llevaron a hombros la imagen desde la Iglesia hasta la punta de la playa del Atrio donde embarcó en una lancha. Decenas de vecinos salieron en procesión después de la del Cristo de los Afligidos como es tradicional. Abría la comitiva la imagen de San Telmo, también ligada a las gentes del mar.
Las treinta embarcaciones que acompañaron a la Virgen adornaban el mar iluminado por el sol de últimas horas. Todas las barcas juntas atravesaron el puente nuevo donde tiraron flores al agua en recuerdo de todos los marineros que naufragaron. Éste fue el momento más emotivo de la tarde. "Es difícil contener las lágrimas cuando echamos la corona de flores al mar. O al cantar la salve marinera al recogernos", señala Purificación Gestoso, Cofrade Mayor del Carmen. Esta mujer de 70 años es de las de Bouzas "de toda la vida" y como no podría ser de otra manera su padre era marinero. "Para nosotros es muy importante esta procesión porque tenemos una vinculación muy intensa con el mundo marino. Tener a familiares embarcados es algo que te unía a esta tradición", apunta Purificación, que acudió fiel a la misa y a la comitiva.
Niños y mayores se congregaron para acompañar a la imagen que desfiló precedida de la de San Telmo, la banda de música y el grupo de gaitas de la villa. "Una de las procesiones con más solera de toda la ciudad", rememoran los más mayores. La Cofradía del Carmen tiene más de un centenar de años, fue creada en el 1896. La actual dista bastante de la inicial. Con el paso del tiempo fue ganando adeptos, aunque parezca paradójico. "Recuerdo un año en el que éramos sólo 32", señala Gestoso.