A. MÉNDEZ/J.PASTORIZA
Recuperar clientes a primera hora de la noche y captar otros nuevos entre los habituales al botellón, ayudando de esta forma a minimizar la suciedad y los ruidos que genera. Con este doble objetivo, la Federación Provincial de Empresarios de Hostelería de Pontevedra solicitó ayer la colaboración del Concello para promocionar una iniciativa que pasa por abaratar el precio de las copas para ganar público desde la apertura de los negocios hasta las dos de la mañana. El proyecto parte de tres locales de Areal, pero ya hay una docena interesados y pretende extenderse a otras zonas de ocio en los próximos meses.
En la reunión que mantuvieron ayer los hosteleros con el alcalde, Abel Caballero, se avanzó en la propuesta y a lo largo de la semana el gobierno local decidirá si se compromete con el proyecto y en qué medida colabora. Por ahora, ambas partes reconocen la "voluntad" de llegar a un acuerdo, al tratarse de una iniciativa que coincide con la filosofía defendida por el Concello de abaratar las copas para minimizar el botellón y que se pueda consumir alcohol en recintos controlados en lugar de en espacios abiertos.
Los promotores de la iniciativa son locales de la zona de Areal, donde el precio medio de una copa oscila entre seis y siete euros. Dentro de unas semanas empezarán a ofertar consumiciones a cuatro euros para "recuperar a esos clientes que han perdido poder adquisitivo con la crisis y llegar también a los más jóvenes que beben en la calle también por razones de tipo económico", subraya Manuel Bueno, de la directiva de la federación de hosteleros.
Su presidente, José Magaz, plantea la propuesta como "una alternativa de ocio al botellón que elimina suciedades y ruidos y mejorará la imagen de la ciudad para residentes y turistas".
El colectivo acaba de solicitar presupuesto a una empresa de animación para que se encargue de diseñar un plan de promoción "novedoso". La idea base es sustituir los tradicionales folletos por visitas en persona de mimos o actores a las zonas tradicionales donde se reúnen los más jóvenes para explicar su propuesta en plena calle "e ir cambiando los hábitos progresivamente. El reto es paliar dos problemas al mismo tiempo: la pérdida de clientes que sufrimos los pubs y evitar las molestias del botellón".
En base a este segundo objetivo demandan la colaboración del gobierno municipal para poder rebajar los precios ya en la primera quincena de agosto y así aprovechar aún dos meses fuertes para el ocio nocturno.
Sus proyectos de renovación del negocio en época de crisis incluyen además una segunda propuesta para conseguir la autorización en Vigo de las denominadas "disco lights", sesiones de tarde-noche para menores en las que no se vende alcohol. Los hosteleros ven en ellas una nueva posibilidad de hacer caja, pues actualmente la Ley de Drogas no permite el acceso a los locales de menores de 18 años, que sí podrían entrar en horas puntuales en las que no se sirvieran bebidas alcohólicas. "Con esta alternativa para las tardes y las rebajas de copas a primera hora cubriríamos un abanico horario y de clientes mucho más amplio", sostiene el portavoz de los locales de ocio.