A. MÉNDEZ
Los peajes en las autovías portuguesas están cada vez más cerca de posponerse hasta después de las vacaciones. El Partido Socialdemócrata, mayoritario en la oposición, y los usuarios agrupados en la plataforma "Naturalmente, no", consideran "casi imposible" que el Gobierno luso pueda implantar las tasas el día 1 de agosto, al carecer todavía de un plan definido para su aplicación. A diez días de su entrada en vigor, el Ejecutivo de José Sócrates convocó para mañana la Comisión de Obras Públicas del Parlamento en la que presentará su propuesta definitiva, con la que espera conseguir el beneplácito de los demás partidos de la cámara y así desbloquear los peajes en la A-27, A-28, A41-42 y otras tres carreteras del sur.
La principal dificultad es la tramitación del acuerdo que debe salir de la reunión de mañana. El portavoz de los socialdemócratas en el Parlamento explicaba ayer desde Lisboa que "todo depende de la fórmula legal por la que opte el Gobierno", aunque mantienen firme su exigencia de aplicar los peajes tras la publicación de la nueva normativa en el Diario de la República (equivalente al DOG) y su exposición pública durante 30 días, lo que supondría retrasarlos hasta finales de agosto, en el mejor de los casos.
El PSD considera que esta hipótesis "es la más probable", pero se muestra cauto mientras los medios lusos definen ya abiertamente como "poco realista" la posibilidad de que empresarios y residentes del norte de Portugal y el sur de Galicia empiecen a desembolsar el día 1 los entre 0,75 y 4,05 euros que se aplicarán por tramos a las autovías del norte luso, utilizadas por los gallegos para trasladarse al aeropuerto de Oporto, al Puerto de Leixões y otras zonas comerciales del país vecino.
La tramitación que resta por delante al acuerdo del miércoles y su coincidencia con un mes inhábil en el Parlamento –agosto–, hacen ser optimista también al portavoz de la plataforma de usuarios "Naturalmente, no", quien celebra la presión ejercida por el Eixo Atlántico el viernes y ve "casi seguro" el retraso en la aplicación de las tasas en las autovías.
"Con los sucesivos cambios de fecha de la comisión parlamentaria y sin datos sobre la propuesta del Gobierno, va a ser imposible. No da tiempo a tramitar ahora la normativa", aunque esta demora no les satisface plenamente a los conductores, que siguen reclamando la revocación de los peajes. Los dos extremos que el Ejecutivo debe definir son el establecimiento o no de la universalidad de las tasas en el norte y el sur y concretar quiénes se beneficiarán de descuentos.