J.P.
La fragata Méndez Núñez izará una bandera nacional donada por Vigo si entra en combate. La Infanta Elena ejerció ayer de madrina en la entrega de la enseña al capitán al mando del buque, Manuel Romasanta Pavón, en una ceremonia de alto rango de la Armada, con presencia también de las principales autoridades civiles gallegas y olívicas, en la que agradeció el gesto de la ciudad. Parte de su discurso tuvo como protagonista a Vigo. "Es dinámica, emprendedora y vigorosa, y todos los españoles nos sentimos orgullosos de ella", elogió, para destacar los lazos con el mar del lugar donde nació el contraalmirante que da nombre a la fragata. "La trascendencia de este solemne acto se ve reforzada cuando la entrega se realiza en una ciudad tan hermosa ligada a la mar", enfatizó.
La bandera se izó de forma simbólica en el palo de la Méndez Núñez y fue retirada para permanecer guardada en una vitrina en un lugar preferente del barco. Sólo volverá a ondear en caso de combate. Antes, la primogénita del Rey, tocada con mantilla, saludó a las autoridades en una ceremonia de estricto protocolo, pasó revista a las secciones formadas frente a la fragata, y recibió la enseña de manos del alcalde. "Éste es un pueblo que nació del mar, con vocación de navegar y conquistar el océano", proclamó el regidor.
Junto a la Infanta estaban el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, el delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro, la presidenta del Parlamento autonómico, Pilar Rojo, y la presidenta del Puerto, Corina Porro; además de la cúpula de la Armada, con el jefe del Estado Mayor, Manuel Rebollo García, al frente. También asistieron otras autoridades civiles y militares, y un centenar de personas se aproximó al muelle para presenciar el evento.
"Su Majestad El Rey os envía su deseo de que este solemne acto sirva de estímulo para que sigáis desempeñando con tanta eficacia como lealtad las misiones encomendadas al servicio de España", se dirigió la Infanta a la dotación de la fragata.
El acto finalizó con el desfile de la compañía. La Infanta embarcó en la fragata, donde firmó en el libro de honor y saludo a la dotación, y después visitó el Juan Sebastián Elcano. Allí tuvo lugar un cóctel de autoridades.