REDACCIÓN
Mato preside hoy la constitución de un Claustro casi paritario. Por primera vez en el sistema español, la Universidad de Vigo implantó en las pasadas elecciones de mayo un sistema de votaciones pionero para aumentar la presencia femenina, que alcanza un 44%,la cifra más alta en la historia de la institución académica.
De los 241 miembros que compondrán desde hoy este órgano de gobierno, 107 son mujeres. Su presencia esmayor en el sector de los profesores funcionarios,donde ellas ostentan 56 de las 128 plazas. El resto de docentes e investigadores contarán con 23 representantes –docemujeres– y el personal de administración y servicios tendrá 25, de los que once son mujeres.
Los estudiantes eligieron, por su parte,a 65 de los 75 delegados a los que tenían derecho porque en cinco centros se presentaron menos candidatos de los que les correspondían.Los representantes de los alumnos serán renovados dentro de dos años, mientras que el resto agotará los cuatro años de mandato.
En la sesión de hoy,los claustrales elegirán a los miembros del Consello de Goberno, donde la oposición –que obtuvo el 47,4% de los votos ponderados en las elecciones– tendrá una representación del 30% tras alcanzar un acuerdo con el equipo rectoral. Salustiano Mato,como ya hizo Alberto Gago hace cuatro años con José Luis Legido,incluirá al líder de la oposición, Jaime Cabeza, entre las quince personas que él puede elegir de forma directa.
El orden del día también incluye la constitución de la mesa de edad y de la mesa del Claustro universitario,así como la elección de los miembros de la comisión electoral y de las reclamaciones. Las escuelas de ingeniería estarán ampliamente representadas en el sector de los profesores funcionarios, que suponen el 53,11% del Claustro. Ingeniería Industrial cuenta con catorce delegados,seguida de Telecomunicación,con trece. El rector Mato,que tomó posesión de su cargo el pasado 18 de junio,prometió durante la campaña aumentar el protagonismo del Claustro y llevar ante este órgano los temas importantes que afecten a las institución académica aunque no esté obligado por ley.