ALBERTO BLANCO
El Gobierno portugués cede a la presión social y política ejercida desde los ayuntamientos del Norte ante el anuncio de hacer de pago la A-28 que une Caminha y Oporto, y abre ahora la puerta a que la medida se extienda a todas las autovías del país y exime del pago a residentes y empresas de cada región por las que pasen. Éste fue el planteamiento que lanzó ayer el primer ministro portugués, José Sócrates, para dar respuesta a las exigencias del principal partido de la oposición, el PSD; y mitigar la revuelta de los ciudadanos del Norte portugués.
La medida, similar al bono del que se beneficiaron los residentes de O Morrazo durante varios años al quedar exentos del pago del peaje de Rande, perjudicaría, no obstante, a los empresarios y automovilistas del sur de Galicia que utilizan esta autovía de forma periódica. Una preocupación que trasmitieron incluso a los grupos parlamentarios las comisiones lusas contrarias al peaje. Uno de sus portavoces, Valdemar Madureira, alertó del impacto negativo que puede suponer el peaje en la atracción de gallegos hacia infraestructuras como el aeropuerto de Oporto.
Con esta nueva propuesta el Gobierno de Sócrates estaría dando respuesta a una de las exigencias del Partido Socialdemócrata, que condicionó su apoyo a que el peaje se aplicara en todas la autovías de Portugal y no sólo en las del Norte. No obstante, la "batalla" por la forma de pago todavía no ha terminado. La Asamblea de la República portuguesa someterá hoy a votación el "chip" propuesto por el Ejecutivo luso y al que se opuso ya el PSD alegando que podría vulnerar los derechos fundamentales de las personas al registrar datos personales de los conductores.
Pero este cambio de rumbo del Ejecutivo luso no resuelve la incertidumbre sobre la fecha en la que podría entrar en vigor el pago en la autovía que une Caminha y Oporto. La medida planteada ahora por el primer ministro portugués obligaría a aplazar el peaje de la A-28 más allá del 1 de julio ya que todavía se desconoce cómo se aplicarán las exencions de pago a residentes y empresas. De hecho, las plataformas de afectados dudan de que haya "capacidad técnica" para poder cobrar desde ese día.
El ministro de Asuntos Parlamentarios, Jorge Lacao, el responsable de Obras Públicas, António Mendoça y el secretario de Estado, Paulo Campos, mantuvieron ayer una reunión in extremis con varios diputados del PSD con el fin de llegar a un acuerdo sobre el modelo a utilizar y con el fin de evitar que con sus votos tumben hoy la ley en la Asamblea de la República. Al cierre de esta edición, y según fuentes cercanas a la negociación, los diputados del PSD habrían mostrado su visto bueno a la propuesta planteada por Sócrates. Si bien, todavía no habrían llegado a un entendimiento sobre la forma de pago y los plazos en los que entraría en vigor el peaje en el resto de autovías lusas.
El Partido Socialdemócrata tendrá hoy la última palabra. Sin su apoyo, el Gobierno luso se quedaría sin legitimidad para implantar el pago por "chip" en la autovía entre Caminha y Oporto. Si bien, el Ejecutivo de Sócrates adelantó ya que podría ejecutarse a través de otros mecanismos como la Vía Verde.