J. PASTORIZA
La alternativa que permitirá sacar el transporte pesado de Sanjurjo Badía se encuentra a seis kilómetros de Vigo. El Concello prohibirá el paso por la calle de Teis en el plazo aproximado de dos meses, cuando está previsto finalizar la construcción de la rotonda de Cabanas, a la salida de la AP-9 en Rande. Entonces los camiones que salen del Puerto y cruzan ahora Teis hacia las industrias frigoríficas de Chapela deberán incorporarse directamente a la autopista, abandonarla antes de entrar en el puente, y regresar por la N-552 y la avenida de Vigo para llegar a su destino. La glorieta, de grandes dimensiones, permite el giro de los camiones, una maniobra ahora inviable. Cuando esté operativa, el departamento de Tráfico instalará señales en Sanjurjo Badía para advertir de que no está autorizado el paso a los camiones de más de diez toneladas.
El tránsito de tráileres es un viejo problema de la arteria que cruza Teis, que ha sido además reurbanizada en su totalidad recientemente. Los transportistas carecen de rutas alternativas en sentido ascendente, por lo que el paso por allí es obligado. Cuando el Ayuntamiento puso en marcha en 2007 su plan para sacar los grandes camiones del centro, los usuarios del Puerto denunciaron que la prohibición en Sanjurjo Badía obligaba a los chóferes de los tráileres que dan servicio a la industria frigorífica a realizar un sinuoso recorrido que incluso llegaba a la rotonda de Rande en O Morrazo para dar vuelta allí hacia Chapela. A raíz de su protesta se admitió el tránsito de subida. "Con la rotonda de Rande será ya innecesario y desaparecerán estos transportes del único punto urbano incluido en los itinerarios habituales", explica el responsable de Tráfico, Xulio Calviño. Actualmente están en vigor 2.500 autorizaciones para circular por las vías que soportan un mayor tránsito de grandes camiones en la ciudad. El 40%, según el edil, cruza Sanjurjo Badía.
Los transportes especiales que proceden de las industrias de Porriño también entran a Vigo por el centro, –a través de la avenida de Madrid, Gran Vía, calle Coruña y Beiramar–, aunque en su caso se realizan en horario nocturno, con lo que los efectos en el tráfico son limitados. Pese a ello, el departamento gestiona con la Demarcación de Carreteras una solución a fin de canalizar el 90% de ellos por Bouzas a través del segundo cinturón; y la AP-9, bajando desde Puxeiros hasta la circunvalación de las Torres de Padín para dirigirse a la salida hacia el Puerto. Se mantendrían por el centro los de mayores dimensiones. Al año entran hacia el recinto portuario en torno a 300 transportes de este tipo.
Puntos conflictivos
Los técnicos municipales han consultado a las empresas que organizan estos tráficos y concluyeron que en la AP-9 el punto que impide el paso se localiza en el nudo de las Torres de Padín. "Hay un giro conflictivo, pero se retranqueará la valla metálica que lo produce, con lo que se logra el radio necesario", explica Calviño. En la salida de la AP-9 hacia el Puerto se colocaría una bionda atornillada desmontable en el punto que separa el desvío a los túneles del acceso al centro a través de Isaac Peral. Los transportes llegarían al Puerto por Guixar. En Bouzas, el punto conflictivo se sitúa en la rotonda ubicada al término del puente, frente a la explanada de Zona Franca. "La propuesta es convertir la mediana en desmontable, y con eso quedaría espacio suficiente", agrega el concejal de área.