REDACCIÓN
La Concejalía de Tráfico ha colocado un paso de peatones resaltado, más bandas reductoras y nueva señalización en la calle Costa-Castrelos a la altura del colegio Mestres Goldar al detectarse altas velocidades en el entorno del centro educativo. Las medidas refuerzan las implantadas en 2009, cuando se colocaron las primeras bandas en la calzada. La Policía Local hizo controles a 8.500 vehículos y detectó un pico de 84 kilómetros por hora.
Las primeras actuaciones se adoptaron a raíz de las quejas vecinales. El radar llegó a cazar en septiembre de 2008 a un vehículo que circulaba a 107 km/h a las siete de la tarde en sentido ascendente. Los controles a 50.000 vehículos realizados ese mes revelaron velocidades frecuentes superiores a los 90 km/h. Los agentes realizarán nuevas mediciones al ser una zona de especial atención. El Concello destinará 220.000 euros a colocar pasos resaltados en distintos puntos de la ciudad con riesgo peatonal.