J. PASTORIZA
Todas las instituciones y servicios municipales que aloja el edificio Asefal cambiarán de sede en 2011. El Concello ha decidido abandonar el 31 de diciembre las ocho plantas alquiladas desde 1999 a la compañía de seguros La Fe en los antiguos almacenes de la calle Elduayen por su coste anual, que supera los 240.000 euros incluidos los gastos de mantenimiento. Allí tienen sus dependencias entre el segundo y el cuarto piso la Fundación Carlos Casares, el Instituto de Estudios Vigueses y la Axencia Intermunicipal da Enerxía, mientras que dos de los sótanos albergan locales de la Mancomunidad y en otro están las oficinas del servicio de Gestión Catastral. El bajo y el primer nivel se encuentran actualmente desocupados tras la marcha de Telefónica, a la que el Ayuntamiento había cedido el espacio para un proyecto de formación y navegación por Internet.
El departamento de Patrimonio municipal convocará un concurso público para arrendar locales que sumarán entre 1.800 y 2.000 metros cuadrados. Con ello pretende reubicar a las entidades asentadas en Asefal y prestar también espacio a algunas asociaciones, ya que el área de Participación Ciudadana tiene 87 solicitudes de colectivos en lista de espera. "El edificio no da el servicio que quisiéramos, está infrautilizado, y en un estado muy mejorable. Con menos dinero podemos disponer de más superficie", explicó ayer el responsable de Patrimonio, Carlos López Font.
Participación Ciudadana ya dispone de referencias sobre precios de alquiler muy inferiores y en lugares céntricos. "Tenemos ofertas a 6 euros por metro cuadrado al mes en locales bien acondicionados, por ejemplo en la calle Venezuela", expone el edil del ramo Santos Héctor Rodríguez. Arrendar 2.000 m2, como se propone, costaría así 144.000 euros anuales, cien mil menos de lo que desembolsa en Elduayen.
El primer contrato de Asefal se firmó en octubre de 1999 para alojar provisionalmente la Universidade Popular, ya que la Escola de Artes e Oficios, sede del centro de enseñanza, había sido precintada por grietas y fue sometida a restauración. El precio acordado fue de 35 millones de pesetas al año (210.354 euros), y el Concello realizó obras por 11 millones. En 2001 rubricó un nuevo acuerdo, tras declararse nulo el anterior, por 36,4 millones (218.700 euros).
El Instituto de Estudios Vigueses se instaló en febrero de 2003 tras un penoso periplo con varios cambios de local, y poco después desembarcó la Fundación Casares. Ambas sedes iban a ser provisionales, con la intención de buscar un emplazamiento definitivo preferentemente en el Casco Vello, pero han continuado allí hasta ahora. Por entonces ya se ubicaban en Asefal la Mancomunidad y las oficinas del Catastro, además de aulas de formación y el Consulado Argentino, que se trasladó después a López de Neira. La Fundación Axencia Intermunicipal da Enerxía se ubica en el cuarto nivel.
El concurso que quiere poner en marcha el Concello incluirá el alquiler de locales para colectivos ciudadanos dada la elevada demanda, especialmente en materia sociosanitaria y cultural. "Hemos chequeado las propiedades municipales y no tenemos sitios adecuados", agrega Héctor Rodríguez. El departamento ha ubicado hasta ahora cuatro asociaciones en la calle San Francisco (O Berbés) y cinco en el Monte da MIna (Castrelos).