"¡Si sólo es una casa demadera¡ Es lo que tenemos,sino tendremos que vivir bajo un puente".Un vigués, su esposa y la madre de ésta se sentaron en el banquillo acusados de levantar una vivienda prefabricada sin licencia y en suelo rústico de protección agropecuaria. La fiscal,además de la demolición, pide para cada uno dos años de cárcel y multa de 10.800 euros. El terreno,en San Andrés de Comesaña, se lo cedió la madre a su hija."Es lo que tienen,esto es una injusticia", decía Cristina López entre sollozos. El matrimonio tiene una hija y se fue a vivir a la casa,en la que invirtió 80.000 euros."Fui al Concello y me dijeron que al ser prefabricada no necesitaba licencia", declaró el hombre,que recuerda que cerca hay otras viviendas y que ladenuncia fuepuestaporuna persona que se dedica a pleitos urbanísticos porque el terreno"es un caramelo"por su ubicación."Nos lo quisieron comprar.Quieren hacer una zona residencial.¡Si me levantan la casa,instalo una autocaravanayme voy a vivir allí!",concluye.