E. OCAMPO
La falta de terrenos municipales libres en el centro urbano, es la razón que impide al Concello de Vigo proporcionar a la Xunta una parcelan en la que construir el nuevo colegio Altamar. Así lo reitera la edil encargada de Educación, Laura López Atrio que, sin modificar la postura inicial, insiste en el plan de reconstruir el actual edificio; una propuesta que ya fue rechazada por la Xunta. "Yo no puedo dar lo que no tengo, en el centro de Vigo no queda nada", explicó. La alternativa sería en las afueras y no satisface a los padres de alumnos.
La edil de Educación, con un informe de Urbanismo en la mano señála que la propuesta –a la que los técnicos de la Xunta dijeron que no–, "es viable y legal". "No es una chapuza; esto se puede hacer y nos lo confirma Urbanismo", explica López, "es un proyecto que nos permite duplicar la capacidad del edificio, sumando alturas y también llevando la fachada hasta la línea de las aceras, con lo que se ganaría ocho metros", razona.
Mientras, la concejala cree que la propuesta de la comisión de padres de alumnos y la dirección del colegio Altamar de hacerlo en los jardines anexos al Museo Liste "no es una opción". "Es la única zona verde de un barrio densamente poblado, no se puede destrozar un respiradero", destacó. Los padres proponían que el centro se llevase para los jardines (catalogados como como zona de uso dotacional) del Museo Liste y a cambio habría espacios como gimnasio o biblioteca que serían abiertos al vecindario. Pues bien, esta postura tampoco satisface al Concello, que se compromote a arreglar el edificio, pero también zonas comunes como patio. Mientras, los niños acudirían en autobús a otro centro cercano, pero con los mismos profesores, alega. Se entrevistará la semana que viene con dirección del centro, vecinos y padres.
De hecho, también UGT elaboró un listado de deficiencias del centro, para profesores y alumnos y que comienzan con la puerta de entrada.
La Asociación de Vecinos de Pontenova- Freixeiro transmite a través de su secretaria, María Pérez, la postura "a favor de los niños, cuyo interés tiene que primar". Por eso, piensa que la mejor opción es construir un nuevo centro. Pero también representan a un colectivo que alberga vecinos que se oponen a la edificación en el Liste. Precisamente, ayer celebraron una reunión porque el grupo de críticos consiguió reunir 2.560 firmas en contra de construir el centro en el Liste.
Ante la negativa de la Xunta a remodelar el edificio, la concejala destaca que la consellería "sólo busca pretextos". "Que se pongan a trabajar ya; depende de ellos", invita. Por su parte, la delegada de la Xunta en Vigo, Lucía Molares, indicó esta semana que no era quién para decirle al ayuntamiento dónde, pero les exigía a donar una parcela de suelo municipal.