A. BLANCO
La presidenta de la Federación Vecinal "Eduardo Chao" no da el brazo a torcer. Elena González rechaza el ultimátum de siete días que las 19 asociaciones críticas dieron el jueves pasado a la directiva para que pongan sus cargos a disposición de la asamblea y advierte que la votación no será hasta finales de mayo o principios de junio. "Hemos dicho siempre que se va a convocar, pero no lo haremos hasta que demostremos que las acusaciones que se han hecho son falsas. No tenemos nada que ocultar y no entiendo las prisas ni el golpe de estado que están dando", les recrimina.
González anuncia que la directiva solicitó ya presupuesto para realizar una auditoría de las cuentas. Un trámite que exigieron las 19 de las 35 asociaciones que componen la federación vecinal. "Nos han robado la dignidad acusándonos casi de ser unos ladrones. Es triste que tengamos que demostrarlo, pero nuestra dignidad está por encima de todo y así lo haremos antes de abandonar", argumenta.
La presidenta vecinal insiste en que la directiva convocará la asamblea extraordinaria que exigen los críticos después del pleno municipal de los Presupuestos, que se celebrará el día 5 de abril. Un documento al que han presentado alegaciones exigiendo que se incluya una partida para las asociaciones vecinales, "y no sólo para las asociaciones a secas, como se refleja ahora", explica González, quien da por "perdidos" los 54.000 euros del convenio que reiteradamente exigieron al gobierno local. "El encierro en el ayuntamiento que anunciamos no es para reivindicar este dinero, sino para exigir la modificación de una de las partidas de los Presupuestos", aclara.
Tras la celebración de este pleno, González se compromete a fijar un calendario, tanto para la convocatoria de la asamblea extraordinaria como para la realización de elecciones anticipadas. "Vamos a hacer un proceso legal y democrático", defiende.
Legitimidad
La "falta de legitimidad" de la que acusa el colectivo discrepantes a la actual directiva por perder por mayoría las cuatro votaciones de la asamblea del 11 de marzo no preocupa a la presidenta. "Estamos avalados por las elecciones, por lo que sí nos sentimos legitimados. Esto es un asalto al poder en el que perdieron las formas", les recrimina.
"En la asamblea de los presupuestos votaron el no por el no. Pero me imagino que el señor Caballero sacará el cheque cuando nos vayamos y se solucionará el problema de que no haya dinero para este año en la federación", sentencia.