REDACCIÓN
Pese a la falta de autorización por parte de los responsables de la Universidad, centenares de jóvenes participaron ayer en la fiesta de San Pepe. La concentración juvenil, a falta de otros recintos disponibles para realizarla, se llevó a cabo en la plaza de Miralles que, a mediodía, presentaba un lleno.
Los jóvenes participantes en la celebración del patrono de Industriales tuvieron que conformarse con el ambiente que ellos mismos se buscaron, ya que no había ni puestos artesanales ni palco para la actuación de grupos musicales.
Pese a la no autorización, los guardias de seguridad del campus no llegaron a intervenir para impedir la concentración de los jóvenes, ya que tenían órdenes expresas en tal sentido, se supone que para evitar cualquier tipo de enfrentamiento.
La misma decisión de los responsables de la Universidad ya se produjo en ediciones anteriores y en otros eventos como "San Teleco", a la vista de los desperfectos que se produjeron en ediciones anteriores, sobre todo por la imposibilidad de poder responsabilizar a ningún colectivo.
Como suele ser habitual en estos casos, la fiesta se trasladó desde media tarde a la ciudad, donde continuó la celebración hasta la madrugada.
San Pepe no había sido convocado este año por ningún colectivo en concreto, aunque sí funcionaron, en este caso, las redes sociales entre alumnos no sólo de Industriales sino de otras facultades e institutos de la ciudad.