J.M.
La conversión del chalé de Mirambell en centro de acogida de visitantes a la villa romana de Toralla está a la espera de la autorización preceptiva de Medio Ambiente. Para ello el Concello ya remitió a la delegación provincial de la Demarcación de Costas del Estado el proyecto básico de rehabilitación del inmueble redactado por arquitectos municipales.
El gobierno local aprobó también el inicio del expediente por parte del Servicio Municipal de Patrimonio para solicitar del Ministerio de Medio Ambiente la concesión administrativa para la ocupación de los terrenos necesarios para la ejecución de las obras.
Esta petición se basa en el informe emitido en 2003 por la Secretaría Xeral del Concello sobre la titularidad de los terrenos para la tramitación de la primera fase de la recuperación del yacimiento arqueológico.
La nueva construcción no diferirá mucho de la actual, aunque contará con algunos añadidos para hacerla más atractiva. Tendrá dos plantas, en las que se distribuirán los servicios administrativos del museo así como las áreas expositivas y será un centro donde los visitantes puedan obtener información, además del propio yacimiento de Toralla, de la citanía de O Castro y otros elementos del patrimonio histórico de Vigo.
El presupuesto rondará el medio millón de euros y el plazo de ejecución de las obras se ha estimado en ocho meses, una vez que se obtuvieran todos los permisos.
Con el acondicionamiento de este centro de recepción de visitantes se trata de contrarrestar la falta de información in situ sobre el yacimiento musealizado de Toralla. Descartada la posibilidad de ubicar carteles informativos en el recorrido por el interior de la villa romana, pues la única información que se le facilita al visitante se sitúa en la entrada al recinto.
El entorno del antiguo chalé también experimentará algunos cambios, pues el jardín será mejorado sin que pierda su carácter original, se construirá un pequeño aparcamiento de servicio y se mejorará el acceso a la playa para lo que se gestiona con Costas el derribo del pequeño muro de cierre de la finca.
Reivindicación antigua
En su momento, los vecinos de San Miguel de Oia reclamaron que se diera algún tipo de utilidad a este chalé, tapiado desde que fue abandonado por la familia a principio de los años noventa.
Los vecinos sugirieron su acondicionamiento como Centro de Interpretación de la villa romana musealizada en la finca o como dotación para la parroquia, "pues tenemos muchas carencias" y siempre se encontraron con la negativa de Costas "que rechazaba cualquier tipo de uso debido a su afectación al encontrarse en zona de servidumbre de dominio público".