ELENA OCAMPO
El quirófano más puntero con el que cuenta el sistema hospitalario vigués, inaugurado a finales de 2008 opera sólo desde esta semana. Estuvo 18 meses parado. La razón a la que apunta ahora el gerente del Chuvi, Francisco Soriano Paredes, no es otra que las exhaustivas pruebas que tuvo que pasar para cumplir con los criterios de "bioseguridad" que exige la Ley. No era seguro, explica, y no podían operar así.
Adaptarlo requirió una inversión con cargo a los presupuestos de 2009, para montaje y cambio de la climatización. La infraestructura, dotada de cuantioso material informático que permite visualizar incluso pruebas diagnósticas del paciente durante la operación, fue estrenada por un equipo de otorrinos para retransmitir una videoconferencia esta semana. Y se saldó con éxito. Por eso, el personal médico reivindica su uso. Se trata de una instalación de la que sólo existen dos modelos más similares en Galicia y cuya adquisición podría superar el millón de euros (la dotación del bloque quirúrgico con seis salas valió casi 9 millones).
La herencia del quirófano "integrado" que dejó la anterior administración sanitaria, estaba envenenada, según los hechos que describe Soriano: "Hubo que adquirir con el presupuesto de 2009, parte del equipamiento que faltaba. Y comenzó también el montaje entonces, lo que hizo que hasta hace unos meses no estuviese operativo", explica el máximo responsable del Complejo Hospitalario de Vigo.
Luego, hicieron las pruebas pertinentes: "Probamos la bioseguridad y no daba las medidas adecuadas; hicimos muchos controles de forma gradual y se acabaron cambiando todos los filtros de aire, el extractor... y finalmente hubo que reformar toda la instalación de climatización". La bioseguridad no era la adecuada. Aún así, por el momento desconocen qué presupuesto a mayores tuvieron que invertir para poder abrir el quirófano inteligente.
"Eso fue lo que retrasó la puesta en marcha", justifica, "ahora se ha cambiado y ya podrá funcionar. "Eso no quiere decir que se programe todos los días, porque es una sala de altas tecnologías".
De todos modos, y en relación a la programación de operaciones, el gerente reconoce "problemas para programar todos los quirófanos del hospital Xeral". "Dependemos mucho de los anestesistas; a veces teniendo salas, no podemos operar por falta de anestesistas. No tenemos personal para poner en marcha todos los quirófanos. Es otra de las dificultades", critica.