JAVIER MOSQUERA
La iglesia parroquial de Sampaio, en Lavadores, estrena un moderno retablo con escenas sobre la vida de San Paio, que será descubierto y bendecido el próximo viernes, festividad de San José, patrono de la iglesia universal y de la diócesis de Tui- Vigo.
El nuevo retablo consta de nueve tablas de distintos tamaños, pintadas al óleo, en las que se representan distintos momentos o evocación de situaciones en la vida de San Paio: su bautismo, primera comunión y confirmación; su comportamiento ejemplar en el martirio, como lo recogen las actas; las ciudades de Tui –en donde recibió una esmerada formación humana y cristiana y en donde era obispo su tío– y la de Córdoba, en la que murió. Una tabla, que queda oculta a la vista por la columna de piedra que sirve de base para el sagrario, lleva escrita en latín una inscripción con datos relativos al templo y a la autora de las tablas, para que quede constancia para la historia.
Considera el párroco de Sampaio, Plácido Vázquez Peña, que con este retablo "el desangelado presbiterio ha ganado no sólo artísticamente, sino como es habitual en el arte cristiano de todos los tiempos, en el sentido pedagógico de poner al alcance de los fieles la figura de los modelos a imitar que son los santos".
Este templo se construyó sobre un proyecto de Desiderio Pernas Martínez y comenzó a edificarse a partir del 8 de abril de 1973. Hizo la consagración e inauguración el 2 de junio de 1974 el obispo José Delicado Baeza, siendo el párroco fundador Manuel Otero Blanco.
En la Navidad de 2006 se planteó su reforma, iniciándose la remodelación de la nueva entrada en noviembre de 2007, según proyecto de la arquitecta viguesa María Estévez. Esa remodelación llevaba consigo cambiar de lugar el presbiterio de la Iglesia. Y como éste carecía de retablo, el párroco pensó que en él podrían desarrollarse secuencialmente algunas escenas de la vida del patrono de la parroquia, el niño mártir gallego natural de Alveos (Crecente), San Pelayo. Encomendó la tarea a la pintora viguesa Fernanda Fernández Suárez, que donó la obra pidiendo dos años de plazo, sin embargo logró culminarla en poco más de uno.
Fernanda Fernández Paz nació en Buenos Aires y se inició en el dibujo en la Escuela de Artes y Oficios. En Madrid estudió Ciencias Políticas y Sociología en la Universidad Complutense acudiendo al taller del pintor Enrique Sobish, donde descubre el óleo y el color e inicia su trayectoria pictórica. Desde 1990 volvió a fijar su residencia en la ciudad y de vez en cuando expone con notable éxito y cosechando premios.