El incremento del padrón tendría repercusión también sobre el número de concejales de la Corporación, ya que su composición depende de la población de cada ayuntamiento. Vigo cuenta ahora con 27 ediles electos, y de superar la barrera de los 300.000 habitantes le corresponderían dos más. El baremo que fija la ley establece que los municipios con un censo entre 50.000 y 100.000 habitantes tendrán 25 concejales, y de ahí en adelante por cada 100.000 residentes se añadirán dos, ya que la composición debe ser impar para obtener una mayoría absoluta. En la Corporación viguesa hay también dos concejales no electos, posibilidad que permite la ley. Estos pueden intervenir en las sesiones, pero no votar los puntos a debate.Tienen esta condición el responsable de Urbanismo y el de Patrimonio Histórico. El aumento de concejales podría también producir consecuencias sobre la representación política que obtendría cada formación política en las elecciones municipales, ya que el cambio altera la proporción de votos que los partidos deben recibir para ganar un concejal.