J. PASTORIZA
La población real de la ciudad es muy superior a las cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), y el alcalde, Abel Caballero, estudia medidas para incentivar a los miles de residentes que no están empadronados a convertirse en vigueses a todos los efectos. Una de las que ha encargado analizar es la aplicación de un descuento mayor en los bonos del Vitrasa para las personas censadas, ya que ahora se benefician en la misma cuantía todos los usuarios independientemente de su procedencia. El INE fijó en su última publicación un padrón de 297.332 habitantes, pero el Sergas actualiza cada año las tarjetas sanitarias y en la ciudad están activas 317.136, según los datos facilitados al Concello. El incremento del padrón tendría repercusiones directas sobre los fondos que transfiere el Estado a la ciudad, que aumentarían en más de cuatro millones si se ajustase a la población residente, según los cálculos municipales.
"Para Vigo es muy importante que la gente se empadrone", manifestó el alcalde. Algunos servicios municipales ya requieren obligatoriamente el estar censado. Ocurre con varios programas de ayudas sociales, el derecho al aparcamiento público para residentes, o las plazas en las guarderías municipales. También es necesario para inscribirse como pareja de hecho. La tarjeta verde del transporte público, por contra, es universal y permite un descuento a todos los pasajeros de 36 céntimos por viaje, que baja así con el bono de 1,16 euros a 80 céntimos. El planteamiento, aún por perfilar, pasaría por ofrecer ventajas a los empadronados respecto a los demás usuarios. Actualmente cuentan con la tarjeta 287.659 personas, aunque en lo que va de año la utilizaron 148.903, según los datos de Vitrasa. La única modalidad en la que se exige empadronamiento es en la de pensionistas, que viajan gratis. En enero de 2009 se incluyó este requisito para beneficiarse del descuento total. El Concello asume íntegramente las subvenciones del transporte público y paga ya más de nueve millones al año a la empresa concesionaria del servicio. El coste se ha disparado tras ampliarse sucesivamente la gratuidad, en particular cuando se extendió a los pensionistas.
Otras alternativas
Otra posibilidad para llamar a empadronarse pasaría por aplicar precios especiales a los vigueses en el uso de instalaciones municipales, como museos, centros culturales o recintos deportivos, y en actividades organizadas por el Concello. También se manejan incentivos como otorgar una mayor puntuación a la hora de optar a una vivienda de protección en la ciudad. En ayuntamientos como el de Puertollano (Ciudad Real), ya existe la llamada "tarjeta ciudadana" con alicientes en numerosos servicios para los habitantes censados, y en Cádiz está en estudio la puesta en marcha de la "tarjeta del gaditano", en este caso para evitar la progresiva reducción del número de empadronados que sufre la urbe andaluza. Permitiría descuentos en transportes, aparcamientos, comercios o teatros. En Vigo la población censada ha crecido ininterrumpidamente desde 2006 –en 2009, año al que corresponde la última publicación del INE, el aumento fue de 1.629 habitantes respecto a 2008–, pero los datos del Sergas revelan que hay una población mucho más elevada.
A los incentivos se unirían actuaciones para informar a los ciudadanos residentes pero empadronados en otras localidades de las gestiones para censarse en Vigo y hacer más sencilla la tramitación. "Vamos a dar facilidades. Pondremos un teléfono de atención para aclarar cualquier duda", avanzó Caballero. También se estudia habilitar una ventanilla para el empadronamiento, que ahora se realiza en el servicio de Estadística, al que se acude para otras gestiones, lo que alarga las esperas para ser atendido.