A. MÉNDEZ
Los usos culturales y educativos convivirán con los hosteleros dentro del Auditorio de Beiramar a partir de enero del próximo año. La Unión Temporal de Empresas (UTE) liderada por Sacyr y Caixanova plantea un complejo abierto, en el que además de espectáculos artísticos ocasionales se integrarán oficinas y negocios de restauración que den utilidad a las instalaciones durante todo el año. Junto a la sala principal "de exhibiciones" con capacidad para 1.500 butacas, la otra "pieza estrella" del recinto será el restaurante con vistas a la ría que se habilitará en la cubierta del edificio principal y que tendrá 776,52 metros cuadrados.
Sus comensales podrán almorzar o cenar con la sensación de estar casi sobre el muelle pesquero, ya que el comedor está previsto en la cubierta del módulo ubicado a la derecha del vestíbulo principal y destinado a servicios. El restaurante será cerrado, rodeado por grandes ventanales, y una de sus principales ventajas es que tendrá acceso directo a la gran terraza que el arquitecto César Portela plantea a lo largo de toda la cubierta que da a la Avenida de Beiramar.
El plan de obra contempla que 1.471 de los 38.684 metros cuadrados de superficie útil del Palacio de Congresos se destinen a usos hosteleros para satisfacer la demanda de los espectadores del Auditorio, los empleados de la zona de negocios y los usuarios de la biblioteca estatal, en caso de ubicarse en la planta baja, inicialmente destinada a usos comerciales.
A los casi 800 metros del restaurante superior se sumará una amplia cafetería, que abrirá justo debajo de las oficinas y a la que se accederá desde el hall principal del edificio. La oferta se completará con un hotel de cinco estrellas ubicado en un anexo y que explotará la firma gallega Carrís Hoteles.