A. DE LARRIVA
Provocar un vertido inocuo para poner a prueba y controlar las técnicas para combatir la contaminación marina. La ría viguesa acogió ayer la primera etapa de un nuevo simulacro de polución frente a las Islas Cíes, organizado por la Consellería del Mar. El ejercicio prosigue hasta hoy al mediodía, en la que es ya la duodécima práctica de estas características que se realiza en la costa gallega, dentro del proyecto europeo Drifter. Cinco de ellas se efectuaron en la Ría de Arousa y ésta es la séptima que alberga la Ría de Vigo.
En la situación, señalización y estudio del avance del vertido –teñido con un colorante– participan 16 técnicos del Intecmar (Instituto Tecnolóxico para o control do Medio Mariño de Galicia), el Cetmar (Centro Tecnológico del Mar), MeteoGalicia, la Universidad de Vigo, el Instituto Superior Técnico de Lisboa y el CEDRE francés, con la ayuda de agentes del Servicio de Guardacostas.
"Pretendemos estudiar la dispersión de este colorante y ver su capacidad para poder mantenerse en el mar" , explicó la jefa de la Unidad de Documentación y Apoyo Científico del Intecmar, Garbiñe Ayensa
Los expertos se encargaron de soltar boyas para controlar trazadores disueltos y poder así hacer un seguimiento a tiempo real. Esto facilita la localización continua del vertido en condiciones de poca visibilidad como las nocturnas–, mediante el rastreo por tecnología GPS y por telefonía móvil. El operativo habilitado está conformado por tres barcos, un helicóptero y personal en tierra.
Ayensa también resaltó la importancia de avanzar en este tipo de métodos que, "en circunstancias en las que los medios tradicionales no pueden trabajar, van a ayudar a mejorar los modelos predictivos en nuestras costas, algo que de cara a la defensa de las rías tiene grandes ventajas".