M. LÓPEZ
El Museo Verbum ha retrocedido veinticinco años en el tiempo. En 1985 la Policía Local de Vigo inició su reestructuración a raíz de la posibilidad legal de asumir más competencias que las que llevaba a cabo hasta ese momento. El cuerpo no ha querido pasar por alto las bodas de plata de su modernización y ha inaugurado una exposición en el museo de la avenida de Samil como el primero de los actos conmemorativos de este especial aniversario.
Fotografías (las más antiguas proceden del Archivo Pacheco), uniformes, vehículos de la época y diferentes utensilios recorren la historia de la Policía, "una policía que hace tres décadas tenía un estatus lamentable", reconoció el jefe del cuerpo, Carmelo del Castillo. "La principal preocupación de los vigueses era la inseguridad ciudadana y nos adelantamos un año a la Ley de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad (1986)", precisó antes de iniciar el recorrido por la nostálgica exposición, a la que asistió el alcalde, Abel Caballero, y los concejales socialistas Xulio Calviño y Santos Héctor, aparte de un grupo de agentes.
Antes de entrar en el Verbum un Citroën Visa con el escudo de la Policía Local pone a los visitantes en antecedentes. Aparte de este vehículo que usaban los agentes hace años para patrullar la ciudad, en la muestra también pueden observarse motocicletas (Royal o Yamaha) que utilizaba, entre otras unidades, la patrulla rural (constituida en los ochenta). En los vistosos paneles de fotografías se plasma una contraposición entre pasado y presente, en la que se aprecian los grandes cambios sufridos en la Policía viguesa en sólo veinticinco años.
Actos para recordar; tanto tristes, como la pérdida de compañeros, como alegres y satisfactorias, como el día en que la Policía recibió la Medalla de Oro de la ciudad, en 2007, de la mano de Corina Porro.
Monedas en el bolsillo
Mientras los agentes visitaban la exposición (permanecerá en el Verbum abierta de 10.00 a 19.00 horas hasta el 2 de marzo), recordaban viejos tiempos y alguna que otra anécdota. Uno de ellos hizo hincapié en la primera antena de radar con la que se hizo la Jefatura – "revelábamos nosotros mismos las fotos de los radares", dice un cabo" –, al igual que en la ausencia de emisoras. "Cuando yo entré, en 1981, años los jefes nos aconsejaban llevar monedas en el bolsillo para llamar desde las cabinas telefónicas", expresa Marón, uno de los agentes.
Los visitantes también tienen la oportunidad de contemplar algunas de las armas incautadas, al igual que los "salakov" y los utensilios de escritorio que de los que se servían los agentes en la época para realizar el trabajo de despacho. Acercar la Policía a la ciudadanía siempre ha sido un objetivo clave en Vigo, por lo que en algunas fotografías se aprecia a los agentes en multitud de actos civiles y en el derribo del escalextric de entrada a la autopista (1986), así como en sus garitas de vigilancia en la Porta do Sol, en 1955.
La Policía celebra sus 25 años de modernización, "justo los que lleva en el cuerpo el jefe Carmelo del Castillo", destacó el alcalde. Pero lo cierto es que la Jefatura ya acumula 128 primaveras a sus espaldas desde su creación. "Nuestra policía es moderna, está bien estructurada y es eficaz", resaltó Abel Caballero, al tiempo que presumió de que actualmente "Vigo es una ciudad segura". "Digámoslo sin complejos, aquí el tráfico funciona bastante bien", presumió el regidor vigués. Incidió en la importancia de la ley de 1985 que otorgaba a las policías locales mayores funciones y competencias. "Como diputado en el Congreso yo voté esa ley", señaló Caballero.