M. FONTÁN
El presunto autor de la mayoría de las pintadas ofensivas contra Santiago Domínguez Olveira y las tres personas que le habrían ayudado en esta campaña difamatoria hacia el teniente de alcalde vigués acabarán en el banquillo de los acusados. El juicio todavía no tiene fecha, pero la Fiscalía ya ha realizado un escrito de acusación en el que pide que se condene a los cuatro por injurias graves. El mayor castigo lo solicita para el principal imputado, Alfonso Pillado, al considerarlo responsable de tres delitos por los que demanda que pague multas que suman 14.100 euros, además de 15.000 euros de indemnización al nacionalista por los daños morales causados.
La acusación se refiere a las múltiples pintadas –además de pegatinas y pasquines– que aparecieron en Vigo y municipios limítrofes en las que rezaban leyendas como “Santi corrupto borracho, fóra do BNG” o “Santi ladrón”. Unas frases que para el fiscal constituyen “un grave desprestigio, tanto a nivel personal como político” para el afectado y que señala que fueron obra, “en la mayoría de las ocasiones”, de Alfonso Pillado: al respecto, el ministerio público recuerda que éste fue empleado de la piscina municipal del Carmen y que responsabiliza a Olveira de su despido.
La Fiscalía solicita las mayores penas para Pillado, del que refiere que su conducta “persistente y hasta obsesiva” hacia el teniente de alcalde “tiñó tanto la ciudad como sus alrededores y el mobiliario de frases, expresiones y vocablos insultantes e hirientes en menosprecio” a Santiago Domínguez. Por ello lo considera responsable de un delito continuado de injurias graves realizado con publicidad, otro continuado de daños y otro de quebrantamiento de medida cautelar –habría incumplido la orden de alejamiento que un juzgado le impuso respecto del nacionalista y su familia–. Unos delitos por los que demanda multas que suman 14.100 euros.
Otras acusaciones
Con respecto a los otros tres acusados –Carmen F.L. y Carlos y Alfredo F.V.–, que sostiene la acusación que habrían acompañado a Pillado en algunas de las ocasiones en las que se hicieron pintadas, las penas varían: para Carlos pide que pague 8.100 euros al considerarlo responsable de injurias graves y daños, mientras que para los otros dos plantea 3.000 euros al limitar su acusación al delito de injurias. En relación con la responsabilidad civil, solicita que Pillado y Carlos abonen 1.497 euros por los daños con sprays en el mercado de Cabral. Y que todos los imputados indemnicen a Olveira en cantidades que suman 25.000 euros –15.000 Pillado, 6.000 Carlos F.V., 3.000 Carmen F.L. y 1.000 el cuarto acusado–.
La acusación señala que las pintadas y los pasquines aparecieron en contenedores, muros, farolas, semáforos o edificios entre agosto de 2008 y al menos el 27 de mayo de 2009, y concreta hasta 16 episodios distintos en algunos de los cuales algunos de los acusados fueron sorprendidos por la Policía Local.