J. PASTORIZA
La Policía Local colocó ayer a mediodía el precinto a las obras de derribo de la nave de cableros, donde el Puerto proyecta la construcción de una fuente cibernética multimedia. La Concejalía de Urbanismo cumplió su advertencia tras constatar a primera hora los agentes y un inspector que la actividad continuaba a pesar de que el sábado se remitió a la institución una orden de paralización. El edil José Mariño calificó de "extrema gravedad" que la presidenta de la institución, Corina Porro, ignorase el requerimiento municipal, mientras. Porro, por su parte, exigió "diálogo" o, según anunció, recurrirá a los tribunales para solicitar que se levante el precinto y la empresa pueda seguir adelante.
Las partes no se ponen de acuerdo y Mariño advierte de que el Concello "no negociará, porque la obra es ilegal". "Pretendían empezarla un sábado para acabarla el domingo por la noche", reprobó el concejal. El Ayuntamiento basa su orden de precinto en que la actuación carece de licencia, y "no se ajusta al Plan Especial del Puerto". El sábado ya envió una notificación de paralización tras constatar el inicio de los trabajos. En el escrito daba un plazo 24 horas para retirar la maquinaria. Ayer, tras recibir los informes a primera hora, Mariño envió una orden de precinto a las once de la mañana. "Es muy grave que se saltasen una resolución de paralización", avisó el edil de Urbanismo. El Ayuntamiento informará al Ministerio Fiscal para que investigue si hay indicios de delito en las decisiones de los responsables portuarios.
A las doce y cuarto Porro compareció, acompañada por el director de la institución, Luis Lara, para anunciar que había mandado a la empresa detener los trabajos –"para que no digan que incumplo la paralización", precisó– y denunciar la actuación municipal. "Hemos solicitado una reunión técnica urgente por teléfono y nos dijeron que la pidiésemos por escrito. Vamos a dejar pasar 24 horas, pero como vemos poca disposición al diálogo, los servicios jurídicos están trabajando y presentaremos un recurso judicial pidiendo la suspensión de la resolución municipal", explicó la presidenta portuaria. El Puerto defiende que la obra no necesita licencia y "sí se ajusta al Plan Especial", agregó. "Todos los informes son favorables, los de los técnicos y el del abogado del Estado. Que nos dejen trabajar en paz", demandó.
Edificaciones
Porro exhibió en su comparecencia los planos del Plan Nouvel, –promovido por el alcalde cuando presidía la institución portuaria–, que en ese mismo lugar proyectaba edificaciones. "Él quería levantar 10 bloques de tres plantas con 12.000 metros cuadrados para uso comercial, residencial e institucional", lamentó, para agregar: "Mientras unos queremos abrir la ciudad al mar, otros la cierran".
Mariño señaló después que "no hay ningún problema en mantener una reunión", pero las posibilidades de llegar a un acuerdo son nulas. "El Puerto no es un reino independiente. El Ayuntamiento hace su labor exactamente igual que en otros casos. No permitimos obras sin licencia, y aquí se pretendía ejecutar una de 4.000 metros cuadrados en pleno centro de la ciudad. No nos moveremos ni un milímetro", recalcó.
Dos patrullas de la Policía se personaron en el acceso a la obra a mediodía y poco después se presentaron allí Lara y otros cargos del Puerto. Los agentes precintaron cerca de las dos de la tarde la obra. Los escombros de la nave, ya derribada, permanecen almacenados en de la parcela.