J. PASTORIZA/ E. OCAMPO
El alcalde rechazó ayer la financiación privada que plantea la Xunta para construir el nuevo hospital y reclamó cuatro requisitos que, en su opinión, debe cumplir el complejo hospitalario: "Que tenga 1.450 camas, que sea público, pagado con fondos públicos, y referencial en algunas áreas con tecnología puntera". En esencia, lo que demanda Caballero es que el gobierno de Alberto Núñez Feijóo retorne al proyecto inicial del anterior gobierno autonómico, y aseguró que es la forma de garantizar la calidad asistencial a los ciudadanos del área metropolitana. "Demandamos que funcione con las mismas prestaciones que los de A Coruña y Santiago. Nada diferente", exigió el regidor tras reunirse con el comité de personal del Hospital Xeral y el Meixoeiro. Los representantes de los trabajadores rechazan el modelo promovido por la Xunta, y Caballero les expresó su "cercanía y apoyo absoluto". También el teniente de alcalde, Santiago Domínguez, subrayó que el hospital "tiene que ser público".
La Consellería de Sanidade plantea una concesión a una empresa o un grupo de sociedades, que se encargarán de financiar la construcción y de gestionar servicios no sanitarios, como limpieza, lavandería, aparcamiento y cocina, entre otros. La Xunta garantiza que la atención será pública, como en el resto del sistema del Sergas, y que el número de camas se mantiene respecto a lo previsto. Suman, en el proyecto revisado, 1.465, de las que 1.079 serán de hospitalización, y las otras 386 de urgencias, rehabilitación y hospital de día. Para Caballero, sin embargo, el cambio es perjudicial y mermará la prestación sanitaria. "Queremos que tenga 1.450 camas, que sea un hospital público, que se dé seguridad a esta característica, y que se adapte al plan funcional y al proyecto del gobierno anterior", recalcó, para advertir de que "no se puede prescindir de la dimensión referencial en algunas áreas, que deben tener técnicas punteras".
El gobierno local aprobó recientemente una moción en la que reclama a la Xunta que vuelva al modelo anterior. El PP lo rechaza y sostiene que el nuevo da viabilidad económica a la obra y no afecta a la calidad asistencial.
Respaldo a los afectados
Por su parte, Domínguez abogó por "un hospital que no busque la rentabilidad económica de una empresa o concesión". Lo hizo en una visita a los terrenos donde se ubicará la infraestructura, donde mostró su respaldo a los afectados por las expropiaciones de suelo. "Es necesaria voluntad política en las negociaciones entre la Xunta y el Concello para que ningún vecino quede perjudicado", resaltó.
Domínguez, al que acompañaron la concejala de Benestar Social, María Méndez; el responsable de Deportes, Xabier Alonso; y representantes de la asociación vecinal de Beade y de los afectados por la expropiación, defendió la construcción del hospital, pero argumentó que "es imprescindible escuchar a los vecinos que van a tener que dejar sus viviendas.