Francisco José Vila Blanco - Portavoz del turno de oficio en el Colegio de Abogados
A. M.
Portavoz del turno de oficio en el Colegio de Abogados de Vigo, Francisco José Vila conoce como pocos los efectos de la crisis en la clase media. Aumentan los pleitos y crece la demanda de abogados de oficio, en la que se cuelan familias con recursos suficientes para acudir a uno privado.
–¿Hay una relación directa entre la crisis y el aumento de demanda del turno de oficio?
–La situación económica ocasionó un aumento general de la litigiosidad. Es evidente que hay más pleitos, pero no más demanda como se podría pensar en el turno laboral, porque en estos casos los trabajadores recurren antes a los abogados laboralistas de los sindicatos. En lo que se nota la crisis es en el aumento de familias de clase media que antes pagaban sus abogados y al quedarse en paro acuden a nosotros para solucionar problemas de cualquier tipo, incluso los divorcios, que antes apenas se veían en el turno.
–¿En qué casos se deniega la justicia gratuita?
–El más contundente es superar el baremo de ingresos fijado por ley, pero hay otros signos externos, como solicitantes que no tienen ingresos o están desempleados pero tienen propiedades. Eso no cuela, se investiga y tienen que pagar, igual que los que contratan un letrado privado para un caso y cuando pierden piden uno de oficio sin causa justificada para recurrir.
–¿Hacen los ciudadanos un mal uso del sistema?
–Son excepciones, pero hay gente que abusa, por ejemplo, cuando se solicita abogado para recurrir una multa de 90 euros. Esto genera un gasto muy superior al del coste de la sanción y es inasumible. Otro ejemplo es un empresario con muchos préstamos.