ANA DE LARRIVA
"Por San Blas, viño e cocido tomarás". No sólo a vino y cocido olía ayer Bembrive, sino a gente, a romería, a fe, a pulpo, a churros y a lacón con grelos. El sanador de los males de garganta reunió ayer a miles de vigueses en torno a la iglesia de la parroquia, en una fiesta histórica.
La misa mayor se celebró a las doce y media y, para que los fieles que no consiguieron un puesto dentro del templo también pudiesen escuchar la ceremonia, toda la eucaristía fue retransmitida por los altavoces hacia los alrededores del atrio. Una de las partes más emotivas del oficio consistió en la entrega de los panes bendecidos, siguiendo la tradición. Después, la procesión sacó a la imagen de San Blas, en una comitiva que abrió la figura de Santiago, y en la que, a los miles de devotos, les acompañaban varias personalidades políticas, como el alcalde Abel Caballero y varios de sus concejales, la presidenta de la Autoridad Portuaria, Corina Porro, y la delegada de la Xunta en Vigo, Lucía Molares. Una señora, de lo nerviosa que estaba, se acercó a tocar a San Blas, y se confundió de figura, venerando al apóstol.
Anécdotas aparte, los devotos vieron cumplidas sus expectativas religiosas, acompañados por el buen tiempo que reinó a lo largo de la jornada. Y los que sólo iban por la fiesta, también. Los furanchos abrieron sus puertas para llenar las cuncas de los visitantes del vino más refrescante, mientras les servían tapas de los platos típicos del país. La romería también se convirtió en punto de encuentro para muchos. "Aquí se encuentra uno con gente que no había visto el resto del año", expresaba José Manuel Fernández, que no se pierde ni un San Blas. Las peñas, sobre todo las de charanga, se reunieron también para amenizar el ambiente. "Sen beber non tocar, ¡eh!", aconsejaba un señor a la peña Parabarabá. Los 26 integrantes de la banda llevan casi tres décadas aportando su saber hacer y buen humor a la causa del 3 de febrero.
A pesar de que era día laborable, fueron muchos los que se " escaquearon" de sus obligaciones habituales, con un sugerente motivo: pasar la festividad en el centro del meollo. Como el grupo de amigos formado por Diana Comesaña, Yasmina Corral, Sheila Fernández, Alberto da Silva, Lauren Piñeiro y Sergio Alonso. "Somos de aquí, de Bembrive, y no faltamos nunca", proclamaban.
Muchos aprovecharon para quedarse a comer en los locales habilitados a tal efecto. Familias enteras se recreaban en los abundantes puestos de viandas, que iban desde las rollizas ristras de chorizos, a los churros tradicionales y aquellos cubiertos de azucarado cacao. La música de las charangas y las gaitas de los grupos tradicionales se mezclaban con las melodías de un puesto de venta de música de pachanga y las flautas en melodías celestiales de los indios latinoamericanos desde un puesto, grabadas y en directo. San Blas, mil veces más.