JAVIER MOSQUERA
La Consellería de Medio Ambiente, a través de la Axencia de Protección da Legalidad Urbanística, ha ordenado el derribo "en el plazo máximo de tres meses", de un taller mecánico levantado en el borde del Lagares, en la zona de Fragoso, en terrenos considerados de protección de ribera, por lo que cualquier tipo de construcción necesitaría autorización expresa de Augas de Galicia.
El conflicto se remonta a 2006, cuando los vecinos de Fragoso denunciaron ante la Gerencia de Urbanismo la construcción de esa nave como ampliación de un taller dedicado a la reparación de automóviles , que posteriormente fue ampliada unos 300 metros cuadrados y se destina a reparaciones de chapa y horno de secado de pintura.
El expediente fue remitido a Pontevedra , donde se alegó que se trataba de un asunto de competencia municipal. Devuelto a Vigo fue remitido a la Consellería de Ordenación del Territorio que activó el expediente.
Los propietarios alegaron que todas las obras realizadas se encontraban amparadas en licencias municipales otorgadas por silencio administrativo, aportando copias de autoliquidación de las tasas por obras menores, alegatos que no admite la administración pues "no se pueden entender adquiridas por silencio administrativo licencias en contra de la ordenación territorial o urbanística" y se recuerda también que ya en su momento el Concello ordenó la paralización inmediata de las obras por carecer de licencia y no ser legalizables por incompatibilidad con el ordenamiento jurídico.
Los vecinos de Fragoso exigen la inmediata reposición de la legalidad y la Xunta apercibe a los propietarios que en caso de incumplimiento se procederá a su ejecución forzosa con multas. Tienen dos meses para ir al Contencioso.