REDACCIÓN
Primera concentración contra la privatización de servicios externos del nuevo hospital. La protesta convocada por la Junta de Personal sanitario –promovida por todos los sindicatos–, acabó con una improvisada manifestación. La extensión de los batines blancos llegaba desde la calle Pizarro hasta la Plaza de España.
Los sindicatos (CC OO y CIG) calculan la afluencia en más de un millar de personas, sin cifras oficiales del Sergas, que lo reduce a "una concentración". El tráfico se vio afectado más de quince minutos a las once de la mañana.
Tres horas más tarde, a las dos del mediodía, el gerente del Chuvi, Francisco Soriano, acudía a una reunión en la que estaban convocados todos los trabajadores sanitarios y en la que explicaría el plan funcional del nuevo centro de Beade. Soriano abandonó el salón de actos del Xeral a los veinte minutos y sin haber concluido su intervención, aseguran fuentes presenciales. Estaba "abarrotado", con 400 personas, según los sindicalistas Cameselle y María Xosé Rodríguez (CC OO y CIG). La presión en contra de la privatización y una intervención de la Plataforma pola Sanidade Pública fueron los detonantes del "plante" del gerente que se retiró entre abucheos.