SANDRA PENELAS
El primer satélite gallego comenzará a construirse en el campus vigués en menos de tres meses. Ingenieros de la Universidad verifican en estos momentos réplicas exactas, aunque de menor calidad, de los elementos y equipos que compondrán el artefacto final y prevén iniciar su montaje "entre finales de abril y principios de mayo".
El objetivo es tenerlo listo antes del otoño, aproximadamente un año antes de su lanzamiento al espacio desde la Guayana francesa a bordo del cohete Vega. La misión, prevista para 2009, ha sufrido varios retrasos que han obligado al equipo de investigadores de los campus de Vigo y Ourense a adaptar su calendario y retrasar la construcción.
Pero la espera ha sido fructífera. La investigación desarrollada desde la presentación del proyecto en 2008 ha convertido a la Universidad en un referente internacional en este ámbito y la ha preparado para afrontar nuevos retos. La Agencia Espacial Europea (ESA) reconocía este potencial hace sólo dos días con la elección de Vigo para albergar una de las estaciones de seguimiento de la red mundial GENSO integrada por varios países junto a doscientas universidades y centros tecnológicos.
"Los grupos de investigación se han ido consolidando y ahora mismo estamos en posición de participar en proyectos impulsados por la NASA y otras agencias espaciales", destaca el investigador y coordinador del proyecto, Fernando Aguado.
Los investigadores vigueses definirán la política de uso de GENSO y en la Escuela de Telecomunicaciones se recibirá la información de todos los satélites científicos cuando pasen por Europa. El Xatcobeo fue diseñado antes de que esta red fuese una realidad, pero aun así podrá realizar alguna prueba dentro del programa, aunque siempre dirigido desde Vigo.
La estación de seguimiento del primer satélite gallego y el centro de control, ubicado en el radioclub de la escuela, ya están operativos en el campus. "La antena fue instalada el pasado noviembre y en las última semanas se ha recibido el material que faltaba", explica Aguado.
Los componentes del picosatélite también serán analizados en el INTA (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial), en Madrid, y la construcción se llevará a cabo en una cámara limpia que se ha construido en el campus y que supera en calidad a la de la Universidad de Gallipolli, donde se desarrollaron los picosatélites.
La tecnología que requiere el Xatcobeo es cara. Su estructura, que sólo pesa cien gramos, tiene un coste de 3.000 euros y los paneles solares y las baterías suman otros 30.0000.
En este proyecto multidisciplinar participan ocho grupos de investigación integrados por sesenta profesores y estudiantes del ámbito de las ingenierías, ciencias y química de Vigo y Ourense, y serán los alumnos quienes operen el satélite desde tierra. Completará dos vueltas sobre la Tierra cada tres horas y los expertos realizarán por primera vez la reconfiguración de su hardward en pleno vuelo.