SANDRA PENELAS
Recurrimos a los gimnasios para adelgazar, pero también pueden ayudarnos a mejorar nuestra sexualidad. Dos expertos de las universidades de Vigo y Santiago investigarán por primera vez los efectos del método pilates y la gimnasia hipopresiva en la estética y la salud de las mujeres.
Piti Pinsach y Tamara Rial buscan voluntarias de entre 25 y 60 años para realizar el estudio entre un centenar de viguesas a las que ofrecerán clases gratuitas de ambas disciplinas durante varios meses gracias a la colaboración del Concello. El objetivo final es realizar una comparativa entre los dos métodos y demostrar científicamente sus efectos sobre la postura, el perímetro de la cintura, el suelo pélvico, la incontinencia urinaria y la sexualidad femenina.
"Existen estudios sobre los beneficios de la gimnasia hipopresiva, pero todavía no han sido demostrados los del Pilates sobre el suelo pélvico", apunta Tamara Rial, investigadora de la Facultad e Ciencias de la Actividad Física y el Deporte de Pontevedra.
Pinsach, un catalán afincado en la ciudad desde hace ocho años, es el único experto mundial en técnicas hipopresivas, surgidas en los ochenta para tonificar los músculos de la faja abdominal y el suelo pélvico tras el parto y, a día, de hoy, "el método más eficaz" para ello.
Según sus conclusiones, los ejercicios tradicionales para reducir cintura y mejorar los abdominales o la postura no son efectivos porque cuando deja de ejercerse presión sobre la zona, la faja abdominal se distiende. "Cuando te sientas, tienes más barriga", concluye rotundo.
"Descubrimos que el método hipopresivo era mucho más eficaz tanto en hombres como en mujeres y que además mejoraba la satisfacción sexual en ambos", explica. En el caso de la mujer, el método favorece un aumento de las contracciones vaginales voluntarias, en un 20%, y de las involuntarias.
La gimnasia hipopresiva funciona como prevención frente a las disfunciones urinarias, ginecológicas y sexuales que puede causar la actividad física tradicional. Tras el ejercicio, el abdomen se relaja y con él, la vagina, pudiendo causar la caída de la vejiga. Para ratificar este argumento, Pinsach, que actualmente realiza un doctorado en morfología médica en la Universidad de Santiago, revela que el 90% de las saltadoras de trampolín sufren incontinencia.
"Hasta ahora, toda la literatura científica sobre la actividad física se ha realizado desde el punto de vista masculino, obviando el cuerpo femenino. Nosotros queremos implantar esta nueva línea de investigación en Galicia y darle a la mujer el papel que se merece", subraya su compañera de investigación, Tamara Rial.
Ambos expertos pretenden ser "pioneros en el abordaje de la sexualidad femenina a través del ejercicio físico", la fisiosexología, un campo de trabajo hasta el momento "totalmente virgen" frente a la profusión de estudios realizados desde la psicología, y prevén realizar más estudios a lo largo de este año.
Uno de los colaboradores de esta primera investigación es Marcel Caufriez, doctor en kinesiterapia y readaptación, y el creador de la gimnasia hipopresiva. También participa Juan José Crespo, profesor en Ciencias de la Educación y el Deporte del campus de Pontevedra.
El estudio se realizará en virtud de un acuerdo firmado entre las universidades de Vigo y Santiago y será dirigido por Luis Casáis, de Ciencias de la Educación y el Deporte, y Enrique. R. Meaños, de la facultad compostelana de Medicina.
La investigación también cuenta con el apoyo de las concejalías de Deporte, Igualdade y Benestar Social, quienes se ocuparán de darla a conocer en la ciudad para alcanzar un alto número de voluntarias.
Las interesadas deberán acudir el próximo día 23 a una conferencia que se celebrará en la Casa do Deporte de Vigo y a partir de marzo comenzarán a recibir clases en el pabellón municipal de O Berbés a cargo de un licenciado en Ciencias de la Actividad Física. Los únicos requisitos son ser "sexualmente activas y estar interesadas en mejorar su aspecto y su salud".