REDACCIÓN
El gobierno catalán aprobó ayer el proyecto de ley del Área Metropolitana de Barcelona, un modelo territorial por el que Vigo lleva esperando más de cinco años. Frente a la celeridad del ejecutivo de José Montilla, la actual Xunta todavía no ha cerrado un borrador de la futura ley y en la actualidad estudia las sugerencias que plantearon algunos de los 14 concellos que pretenden integrar en el nuevo organismo.
El presidente catalán compareció en rueda de prensa junto al consejero de Gobernación, Jordi Ausás, para explicar los detalles del citado proyecto de ley. Esta normativa permitirá la creación de un organismo formado por 36 municipios, casi el mismo número que el pretendido por el alcalde de Vigo para el área viguesa pero que posteriormente la Xunta redujo a 14 con la posibilidad de ampliarlo en el futuro.
La nueva Área Metropolitana de Barcelona tendrá competencias muy coincidentes con las que se plantean para la primera ciudad de Galicia. Por ejemplo, el ente catalán asumirá la gestión del urbanismo, transportes y medio ambiente gracias a la desaparición de las entidades que ahora son responsables de estos campos, como la Mancomunidad de Municipios y otros dos organismos.
El proyecto del gobierno catalán dibuja un consejo de administración del área barcelonesa formado por 90 miembros, entre los que estarán los 36 alcaldes de los municipios que integran la nueva entidad o, en su defecto, los concejales elegidos como delegados, además de los ediles que cada ayuntamiento designe en función de su población. Por ejemplo, a la ciudad de Barcelona le corresponderá en total 25 consejeros, además del alcalde. Según expresó el propio Montilla al término de su comparencia, el nuevo organismo supramunicipal no implicará una aumento de funcionarios ni nuevas administraciones, "sino que simplificará las tres instituciones metropolitanas existentes".
La gestación del Área Metropolitana de Vigo no sigue ni mucho menos el ritmo catalán. Desde que a finales de 2005 llegase al Parlamento gallego el borrador de ley pactado por los 14 alcaldes, poco más se ha avanzado. El bipartito de Touriño heredó la propuesta pero no realizó ningún avance y ahora la Xunta de Alberto Núñez Feijóo se ha comprometido a acelerarla aunque con poco éxito. Todavía esta en la fase de estudio de propuestas y de elaboración para cerrar un borrador de ley con el máximo consenso.