CH. GARCÍA
Los técnicos de la Consellería de Infraestructuras ya han decidido el inicio de las obras de reforma de la carretera entre Vigo y A Ramallosa, de acuerdo con el proyecto modificado que elaboró del departamento de Agustín Hernández y que daba al traste con el del carril bici que defendía el anterior bipartito. Será en la conocida como recta de playa América donde se inicien los trabajos, a partir de la próxima semana.
La ejecución del proyecto se inicia así por terrenos que son actualmente de dominio público y que, como consecuencia no necesitan de ningún trámite de expropiación. En total, según los datos de los técnicos, el 80 por ciento de los terrenos sobre los que se reformará el trazado pertenecen ya a la Xunta, puesto que la remodelación afectará, básicamente, a la zona comprendida por la actual carretera con sus arcenes y las parcelas de las cunetas. Sólo el 20 por ciento de las actuaciones del nuevo proyecto ocuparán terrenos que ahora son propiedad de particulares. La mayoría de estas fincas están situadas en los cruces o intersecciones con otros viales donde sí será necesario ampliar el espacio disponible para llevar adelante el proyecto y facilitar los accesos, que es uno de los objetivos de la actuación, según la consellería, tal como quedó patente el día de la presentación.
Precisamente, los técnicos de este departamento iniciarán la próxima semana la supervisión de esas fincas particulares para iniciar todo el proceso previo de expropiación y su exposición al público. El procedimiento debería estar concluido, de acuerdo con el calendario de la Xunta, en el próximo mes de junio.
Trabajos
La ejecución de la reforma comenzará con la reposición de los servicios básicos que actualmente están situados en el subsuelo de la carretera. Alumbrado, conducciones eléctricas, redes de gas y de cable, telefonía, etcétera, habrán de ser levantados y vueltos a disponer para poder ejecutar la obra.
“Se trata de una labor que llevará su tiempo porque es un vial en el que hay una trama urbana muy importante y los servicios que se pueden encontrar en el subsuelo son casi los mismos que en cualquier calle del centro de una ciudad”, señaló un portavoz de la consellería.
Por ese mismo motivo, el coste de los trabajos de reposición de servicios será más elevado de lo que normalmente suele ser en obras de similares características.
De los 22,6 millones de euros en los que está presupuestada la obra, una cuarta parte se destinará, precisamente, a que los servicios queden de forma correcta, mejorando incluso algunas de las canalizaciones que existen.
El vial que une Vigo con A Ramallosa soporta una intensidad media diaria de 11.000 vehículos, una cifra que, durante el mes de agosto, aumenta hasta los 14.000 vehículos por día.