J. PASTORIZA
El Puerto prepara nuevos cambios en la terminal de trasatlánticos. Su presidenta, Corina Porro, anunció ayer tras el consejo de administración que iniciará el rescate de la concesión de la nave de Casa Pepe, situada en el extremo del muelle orientada hacia A Guía, al proyectar allí una zona para los cruceristas, con servicios y espacios de ocio. La gestión de la terminal, además, pasará a realizarse a través de la contratación de una empresa especializada. La Autoridad Portuaria ya ha aprobado las bases del concurso para adjudicar las instalaciones donde se llevarán a cabo la atención, el embarque y las medidas de seguridad, y la adjudicataria, que operará desde la estación marítima, deberá realizar obras interiores y externas para mejorar el aspecto de los espacios destinados a los cruceristas.
Las conversaciones con la propiedad de Casa Pepe ya han comenzado, apuntó Porro, y el consejo ha declarado la actuación allí “de interés portuario”. El Puerto deberá pagar al empresario para recuperar la concesión, y podría ofrecerle una alternativa de ubicación. Porro señaló que los técnicos “valorarán los derechos de la propiedad”, y argumentó que la terminal “tiene que ser un lugar más atractivo, donde a los cruceristas le apetezca bajar, y con más servicios, ya que en Vigo recalan ya más de 100 buques cada año, el tráfico sigue creciendo, y seremos pronto puerto base”. En el área rescatada se aplicarán además nuevas medidas de seguridad, como establece el código internacional de instalaciones portuarias”.
Por el momento Porro no concretó las instalaciones que se ubicarían allí, pero su pretensión es conservar la nave, ya que se trata “de un edificio portuario emblemático”, indicó, para especificar: “Es perfectamente compatible con lo que vamos a hacer, tiene valor histórico, y es de piedra noble”
La empresa especializada en cruceros sustituirá a los técnicos portuarios, que ahora se ocupan de la atención a los cruceristas en el edificio de la estación marítima. “En puertos como Barcelona ya operan con una entidad, y nosotros podemos liberar medios humanos imprescindibles en otras instalaciones”, expuso la presidenta portuaria.
El Puerto tiene otra actuación en marcha en la terminal, en este caso para ampliar la capacidad de atraque de cruceros con la prolongación de la línea de muelle en 145 metros a través de la colocación de una estructura sobre pivotes. Dentro de sus planes de remodelación también ha adjudicado el derribo de la nave de cableros, al lado de la estación marítima, para instalar allí una fuente cibernética con un espacio abierto de ocio. Sobre este proyecto, sin embargo, pende la amenaza del Concello de precintar las obras cuando se inicien, ya que las considera “ilegales por no adecuarse al Plan Especial del Puerto”, señalaron los responsables municipales. La Autoridad Portuaria inició además el proceso para liberar la zona de las naves de la fruta, detrás del edificio de la Xunta, para habilitar allí un edificio complementario para cruceristas con zonas de ocio y atención, ya que el muelle de Comercio se usará para el atraque de trasatlánticos.
Puerto deportivo
Por otra parte, el consejo dejó ayer pendiente la adjudicación del puerto deportivo de A Laxe. “Puertos del Estado no pudo enviar a su representante, así que quedó sobre la mesa”, alegó Porro.