M. LÓPEZ
Los afectados por la construcción del cuarto hospital quieren quedarse en sus parroquias. Los propietarios de las siete viviendas que serán derribadas para levantar el complejo sanitario ya iniciaron la semana pasada los contactos con responsables de la Gerencia de Urbanismo para que les informen de las condiciones de edificabilidad en los terrenos de Beade y Valladares. El objetivo de los dueños de las casas y negocios afectados es tener información sobre los solares con licencia directa de construcción a la hora de las futuras negociaciones con la Consellería de Sanidade, administración responsable de las expropiaciones.
“Cuando finalicemos las reuniones con la gerente de Urbanismo ya sabremos qué parcelas nos pueden servir para construir las nuevas casas y así preguntar a sus dueños si quieren vender o no. En caso afirmativo, podremos trasladar a la consellería las cantidades que necesitamos para quedarnos en nuestras parroquias”, explica Rogelio Barros, portavoz de una de las dos asociaciones de afectados por el cuarto hospital existentes.
Precisamente esta tarde, a las 20.00 horas, la comisión se reunirá en asamblea en el Centro Cultural de Beade para abordar las dudas que puedan tener los vecinos sobre el proceso expropiatorio. “La gente está muy perdida. También modificaremos los estatutos”, señala Barros.
Fincas mal identificadas
La mayor parte de los terrenos afectados por al construcción del nuevo hospital de Beade-Valladares, que ocupará cerca de 250.000 metros cuadrados y que previsiblemente se iniciará este año, “están mal identificados” con motivo de la escasa actualización del catastro de propiedades. “Ahora los técnicos están volviendo a medir los solares”, dice Rogelio Barros.
En relación a las reubicaciones, el portavoz de una parte de los 400 expropiados señala que los dueños de los negocios quieren quedarse en sus respectivas parroquias (Beade o Valladares) porque “ya tienen una clientela fija”, como es el caso de la Panadería Cholo. Sus dueños se reunirán con responsables municipales de Urbanismo el próximo lunes. Los afectados esperan que la Consellería de Sanidade tenga en cuenta sus preferencias y sus peticiones.