JAVIER MOSQUERA
La reunión del Colegio Diocesano de Consultores fue el último acto presidido por el obispo emérito José Diéguez Reboredo, sólo unas horas después de que el Papa Benedicto XVI aceptase su renuncia por razones de edad y nombrase en su lugar al titular de Ourense, Quinteiro Fiuza.
El Colegio, que se reunió en el Seminario Mayor de Vigo, tenía previsto elegir mediante votación secreta al administrador encargado de dirigir la diócesis hasta la toma de posesión del nuevo obispo, que probablemente se producirá en el plazo máximo de dos meses.
Sin embargo, la ausencia de uno de los consultores obligó a posponer la votación hasta esta mañana. Y aunque el nuevo administrador no tiene que ser necesariamente miembro del colegio, el actual vicario general, Jesús Gago, es la persona que a priori suma más apoyos para ser elegido.
El ya obispo emérito José Diéguez Reboredo hizo entrega a los representantes del colegio de un escrito dirigido a toda la comunidad diocesana en el momento de su despedida formal.
En su último acto oficial, recordó su llegada a la diócesis de Tui-Vigo en 1996 y dijo haberse sentido "muy bien acogido" durante todos estos años. "Pero ya con 75 años y la salud delicada, no me encontraba con fuerzas para seguir y ahora toca descansar un poco", explicó sobre su decisión. Lo hará en casa de un familiar, en las proximidades de Santiago.
Diéguez Reboredo conoció a su sustituto en Compostela. "Es más joven, por eso nunca fui condiscípulo suyo en los estudios, pero coincidimos durante bastante tiempo como profesores del Seminario", relató.
El obispo emérito felicitó a su "querido amigo y hermano" monseñor Luis Quinteiro Fiuza por su nombramiento. "Damos gracias a Dios, que nos envía un pastor con unas cualidades humanas espirituales y apostólicas tan relevantes que auguran abundantes frutos en su labor apostólica", auguró.
También hizo referencia a las tareas pendientes que deberá asumir su sucesor. "El administrador diocesano se pondrá en contacto con Luis Quinteiro. Si él lo desea, hablaremos, y si no, no pasa nada", comentó José Diéguez.
Respecto al futuro de la diócesis de Tui-Vigo, recordó que "los retos están reflejados en el último Sínodo pero el nuevo obispo tendrá su autonomía". "No estará condicionado", finalizó.