A. MÉNDEZ
Las obras del nuevo hospital de Vigo comenzarán en el mes de diciembre y deberán estar concluidas en dos años y medio, para que el centro pueda entrar en funcionamiento en el segundo semestre de 2013. Estos son los plazos que contempla el plan de viabilidad publicado ayer en el Diario Oficial de Galicia (DOG) y que sitúa el presupuesto de ejecución de la obra en 412,6 millones de euros, al sumarle a los 305 millones de la construcción, los intereses a cuatro años, impuestos, seguros y el seguimiento de los trabajos por parte del Gobierno gallego.
La conselleira de Sanidade, Pilar Farjas, presentó ayer en Vigo el plan económico-financiero del proyecto, una infraestructura que se ejecutará por medio de una concesión a 20 años a una unión temporal de empresas que se encargarán de la construcción del inmueble a cambio de la gestión de los servicios no sanitarios. Esta fórmula permite, según los cálculos de la Xunta, agilizar la actuación “entre 10 y 13 años” y distribuir el fuerte desemboslo inicial de la obra a lo largo de las dos próximas décadas.
La concesionaria adelantará la inversión y ejecutará el nuevo hospital a cambio de una cuota anual que el estudio económico del nuevo hospital cifra en un máximo de 39,6 millones de euros anuales (792 en veinte años) en valor actual y 47,8 millones (957 en veinte años) teniendo en cuenta la inflación e intereses hasta 2013. Con una u otra cuantía, el modelo por disponibilidad garantiza a la Xunta que no empezará a pagar hasta que el complejo de Beade-Valladares entre en funcionamiento.
Otra de las ventajas esgrimidas por el Gobierno gallego para seleccionar esta fórmula de financiación mixta público-privada son los 15 millones de euros anuales de ahorro que les supondrá, según sus técnicos, tener disponibles las instalaciones siete u ocho años antes que recurriendo en exclusiva a inversión pública.
La adjudicación de los trabajos está prevista para el mes de octubre y su inicio no debe superar el mes de diciembre para cumplir con el ambicioso calendario fijado por Sanidade.
Los presupuestos y cuotas anuales incluidos en el estudio financiero son “máximos”, reiteraba ayer Pilar Farjas, quien aclaró que las empresas interesadas disponen ahora de un mes para consultar los parámetros económicos de la actuación en el DOG y realizar sus propuestas, que podrán revisar la aportación autonómica únicamente a la baja.
“Atención 100% pública”
La conselleira de Sanidade compareció ayer en Vigo respaldada por la gerente del Servizo Galego de Saúde, Rocío Mosquera, la delegada de la Xunta, Lucía Molares, el gerente del Chuvi, Francisco Soriano, y el gerente de Atención Primaria, Francisco Javier Caramés. De forma rotunda, la popular reiteró que “la gestión, la atención clínica y los profesionales sanitarios serán 100 por cien públicos” en un hospital del que adelantó que se caracterizará por “su calidad y carácter innovador”.
“Los modelos de financiación tradicionales son claramente insuficientes en este caso, y el modelo concesional es el único que permitirá dotar a Vigo en dos o tres años del hospital que necesita en lugar de en diez o trece”, subrayó la responsable autonómica, que promete “transparencia absoluta en el proceso para convencer a la ciudadanía del carácter meramente público de la atención sanitaria en Vigo”.
Hasta en cuatro ocasiones lo repitió durante su intervención, en la que Farjas resaltó la mejora asistencial que supondrá para el área de Vigo este nuevo centro, con 1.465 camas, 35 quirófanos, 160 consultas externas y 62 salas de diagnóstico por imagen. Contará con una puerta de urgencias única y servicios complementarios como cafeterías y restaurante externo, guardería, ludoteca, locales comerciales y no se desecha la posibilidad de incluir el hotel previsto por el anterior equipo de Sanidade, siempre que las empresas lo incluyan en sus propuestas.