E. OCAMPO
La familia del célebre fotógrafo vigués Ángel Llanos, último eslabón de la cadena de tres generaciones de profesionales de la fotografía, asegura que el Museo Etnolóxico de Ribadavia les trasladó su negativa a ceder a Vigo todo el material histórico que fue trasladado hace unos meses al centro. Según la conversación mantenida con los gestores actuales de los documentos, éstos no estarían dispuestos a donarlos ahora para que vuelvan a Vigo después de haber culminado prácticamente todo el proceso de restauración.
“El Concello lo tuvo en su mano en tiempos”, reconoció ayer el propio fotógrafo con hilo de voz, reprochando a la Administración el tardío interés por su obra.
La familia del fotógrafo asegura que el proceso de tratamiento de la colección estará concluido en breve y que la disposición es que el autor –que cuenta con más de noventa años– pueda ver la exposición.
El grupo parlamentario del PP reclamó a la Xunta a través del portavoz de Cultura, Ignacio López-Chaves que el departamento de Cultura –que gestiona su mismo partido– devolviese a la ciudad olívica la colección fotográfica del museo ourensano. Según las primeras opiniones mostradas por López-Chavez, “la actual Xunta es receptiva a impulsar su regreso”. El diputado popular no indicó, no obstante, en qué museo de Vigo se podría acoger la obra, luego de que el Instituto de Estudios Vigueses asegurase en su momento que acogería más fondos pero que “carece de instalaciones”.
136.000 negativos
El valor cultural de la colección radica en 136.000 negativos y copias de un siglo de historia viguesa desde 1883. Entre ellas se encuentran imágenes singulares de la Guerra Civil e instantáneas a bordo de barcos de pesa; un legado que contempla también imágenes de A Coruña, Baiona, O Porriño y algunas zonas de Portugal.
Recientemente, fuentes consultadas en el museo ourensano aseguraron que estaban siguiendo las normas para la conservación de este tipo de documentos, incluso con cámaras con una temperatura especial”.