ALBERTO BLANCO
Las medidas del gobierno local para reducir el gasto eléctrico municipal comienzan a dar resultado. Por primera vez en los últimos tres años se reduce el consumo, que se sitúa al mismo nivel de 2005, y la factura no se dispara respecto al ejercicio anterior, como venía sucediendo hasta ahora con un aumento anual medio de 300.000 euros. En 2009 el Concello pagó 4,5 millones, casi el mismo desembolso que realizó en 2008. Aunque el consumo de luz fue un 5 por ciento inferior en el último ejercicio, la subida de la tarifa eléctrica mantuvo el pago.
La sustitución de todos los semáforos de la ciudad por unidades de bajo consumo, la colocación de 16 cuadros estabilizadores de potencia o la reducción de horas de encendido de las farolas fueron sólo algunas de las medidas que lograron que en 2009 se registrara una caída del consumo eléctrico de casi 2.000.000 de kilowatios hora (kwh) respecto a 2008. “No sólo es una de las mayores reducciones de los últimos años, sino que la línea continuará siendo descendente, ya que todavía quedan muchas farolas que sustituir y sistemas de control como los ya instalados que se irán extendiendo a toda la ciudad”, explican fuentes del departamento de Electromecánicos.
El gasto en alumbrado público engrosa la mayor partida de la factura municipal. El año pasado desembolsó más de 2,2 millones de euros por este concepto, prácticamente la misma cantidad de 2008, aunque el consumo se redujo en casi 2.000 kwh.
Otra de las caídas más significativas se registró en la luz consumida en las dependencias municipales. De los más de 4,8 kwh de hace dos años, se pasó a la mitad en el último ejercicio. La factura se quedó en poco más de 340.000 euros, cuando en 2008 había superado los 600.000.
El cambio de las luces de casi todos los semáforos de la ciudad por leds de bajo consumo y que se ejecutó a lo largo del año pasado fue otra de las medidas “estrella” del gobierno local que permitió la caída del consumo y un ligero ahorro económico. De los 167.392 euros de 2008 se pasó a 126.000 en el último ejercicio. Si bien, el ahorro anual previsto por los técnicos municipales supera los cien mil euros, argumentan que las lentes se fueron cambiando progresivamente durante 2009, por lo que la reducción no abarca los doce meses del año.
Cuadros de mando
La reposición de los cuadros de mando –16 en el último año– es otra de las principales medidas que está permitiendo que el Concello dé un paso de “gigante” en el ahorro energético. Bouzas, O Calvario, Coia, Teis y siete zonas del casco urbano se beneficiaron ya de esta mejora. “Vienen dotados con estabilizadores-reductores que permiten regular la tensión de salida en las horas nocturnas, lo que no sólo redunda en un ahorro energético, sino también en la vida útil de las luminarias. Los 16 que ya están colocados permitieron que el gasto se redujera en torno a 40.000 euros sólo en un año”, ejemplifican los técnicos municipales. “Los nuevos sistemas reducen también los costes de mantenimiento y el pago de tasas a la compañía suministradora”, concluyen.