José María Blanco Saralegui - Magistrado titular del Juzgado de lo Mercantil de Vigo
MARTA FONTÁN
Una primera jornada de “toma de contacto”. El magistrado titular del Juzgado de lo Mercantil de Vigo se incorporó ayer a este destino. Natural de Pamplona y de 34 años de edad, José María Blanco Saralegui tiene una amplia experiencia en temas mercantiles y conoce a fondo algunos de los asuntos de mayor trascendencia que afectaron a la ciudad olívica, pues hasta este nuevo traslado desempeñaba su labor en una de las dos salas especializadas en esta materia que funcionan en Pontevedra. De hecho, durante una temporada tendrá que compatibilizar el trabajo del juzgado vigués con el de la capital, ya que la plaza de este último aún no se ha cubierto. Mientras empiezan a llegar asuntos al nuevo tribunal –desde su creación se recibieron siete causas–, seguirá llevando los que tramitaba en el anterior juzgado, entre ellos el caso del Celta de Vigo.
– ¿Cómo ha sido este primer día de trabajo?
–De momento hay un volumen de entrada de asuntos asumible. En todo caso, estos primeros días no son representativos. El juzgado comenzó a funcionar en fechas festivas y aunque en Vigo ya existe un conocimiento generalizado de su existencia, hay profesionales de fuera de la ciudad que aún no lo saben. Todavía estamos atendiendo dudas telefónicas de si se pueden presentar demandas. Pero en poco tiempo ya habrá un ritmo de trabajo ordinario.
– ¿Qué volumen de asuntos asumirá esta sala?
– Su competencia es el partido judicial vigués, que incluye Vigo, Nigrán, Gondomar y Baiona. Estando aún en Pontevedra, y antes de delimitar el ámbito de este nuevo juzgado, el Consejo General del Poder Judicial solicitó datos estadísticos y se vio que durante 2008 y en lo que llevábamos de 2009 el partido de Vigo generaba el 50% de los asuntos de toda la provincia. Y esa será probablemente la cifra en la que nos moveremos.
–Muchos opinan que este es un tribunal abocado al colapso, ¿comparte este criterio?
– Eso sólo lo dirá el tiempo. El que entre el 50% de los asuntos en un juzgado, mientras el 50% restante lo asumen dos juzgados, puede desequilibrar la cosa. Pero todo va a depender de si remite la crisis y de que las administraciones de las que dependen la creación de nuevos juzgados estén vigilantes y pongan en marcha otro de manera inmediata si se detecta una subida de asuntos inasumible. Esperamos ese compromiso por parte de la Administración.
– Tiene una amplia experiencia en este tipo de asuntos por su labor en el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Pontevedra. ¿Qué peculiaridades tiene una ciudad como Vigo con respecto al resto de la provincia?
–La casuística de los asuntos es la misma en todos los juzgados a efectos de competencia, que la determina la Ley Orgánica del Poder Judicial. La peculiaridad sí puede venir en que hay actividades empresariales más propias de Vigo, como pueden ser los astilleros o los proveedores en el sector del automóvil. También tenemos una competencia que es el derecho marítimo y que en esta ciudad también tendrá más trascendencia y generará más casos que en otros puertos de la provincia. Se trata por ejemplo de embargos de buques, reclamaciones contra consignatarios...
– La crisis disparó durante el pasado año el número de asuntos en los juzgados mercantiles. ¿La mala situación económica seguirá incrementando el volumen de trabajo?
– Es una incógnita. A finales de 2008 notamos un incremento y pensábamos que ese número de asuntos sería difícil de superar, pero en 2009 siguieron creciendo mucho. Por eso, aventurar lo que ocurrirá en 2010 es bastante complicado.
–¿Qué tipo de causas son las más frecuentes en un Juzgado de lo Mercantil?
–En las épocas más críticas, me refiero económicamente, se acentúan los concursos de acreedores. Y cada uno de estos casos puede generar nuevos procedimientos. Si por ejemplo concluyésemos 2010 con 50 concursos, éstos se podrían traducir en hasta 200 procedimientos, ya que se pueden producir incidentes concursales, expedientes de regulación de empleo, resoluciones de contratos... Otro tipo de casos frecuentes en estos juzgados son las impugnaciones de acuerdos de las sociedades mercantiles.
– Además del concurso del Celta, ¿qué asuntos importantes llevó en la sala pontevedresa?
– Entre otros, los concursos de acreedores del Grupo Marbar, de la constructora Seixo, de Viajes Vincit.... También, entre otros, una impugnación de acuerdos sociales de Vulcano.
– ¿En qué fase se encuentra el caso del Celta?
– Se encuentra en fase de calificación. Ya la plantearon el fiscal y los administradores concursales, y se está a la espera, entre otros trámites, de dar traslado a las personas de las que se pide responsabilidad. Después habrá que convocar una vista para depurar responsabilidades.