ALBERTO BLANCO
El número de usuarios del transporte público sufre la mayor caída de los últimos años y se sitúa ya por debajo de los niveles de 2006. Vitrasa perdió casi 600.000 viajeros durante el pasado ejercicio. Los autobuses transportaron 22.297.493 personas en 2009, un 2,89 por ciento menos que hace dos años.
El concejal de Movilidad, Xulio Calviño, resta importancia a este descenso y defiende que es algo “generalizado” en el transporte público del resto de ciudades nacionales. La crisis económica es, a su juicio, la única causa de que Vitrasa haya perdido 594.566 usuarios el año pasado. “Esta disminución está causada por el contexto de crisis económica actual, y que no sólo afecta a Vigo. En Gijón u Oviedo hubo un 4,5% menos de pasajeros; en A Coruña un 3,09%; y en Santiago la caída es similar a la registrada aquí”, ejemplifica el responsable municipal.
Pese a que el plan masivo de humanizaciones ejecutado durante el año pasado obligó a reordenar algunas líneas y realizar desvíos alternativos ante el corte de varias calles, Calviño asegura que las obras no han tenido nada que ver con la pérdida de viajeros. “Que haya obras en la ciudad no tiene porque perjudicar al transporte público. Sin ir más lejos, el Metro de Madrid perdió un 7 por ciento de usuarios el año pasado”, apunta. “Si en 2009 no aumentaron los viajeros en Vigo, fue por la crisis”, insiste.
El descenso de usuarios durante 2009 se registra tanto en los billetes de pago (ordinarios), como en los bonos normales, de estudiante y universitarios. No así en las tarjetas de pensionista, cuya gratuidad provocan que continúen creciendo de forma imparable hasta alcanzar los 3.403.285 viajes el año pasado, 200.000 más que en 2008.
Respecto a la caída de los bonos de estudiante y universitarios, Calviño asume que el descenso no se debe a un menor uso del transporte público, sino a que no hay tantos alumnos como hace dos años. “Durante 2009 hubo menos estudiantes y universitarios en Vigo, lo que justifica la caída en este tipo de bonos”, explica el responsable de Movilidad.
Ampliación de líneas
La pérdida de casi 600.000 viajeros en un año no frena las pretensiones del gobierno local de continuar con su plan de mejora del transporte público. Así, el edil de Movilidad anunció que la concesionaria pondrá en marcha a partir de hoy 20 nuevos autobuses que permitirán reducir las frecuencias de varias líneas, y ampliar el recorrido de otras. “La L-10, entre Saiáns y Encarnación, dejará de tener una frecuencia de una hora, y pasará a ser de 30 minutos desde esta misma semana. La C-8, entre Areal y la Universidad, tendrá parada en el barrio de Presas, después de escuchar la demanda histórica de los vecinos de esta zona; la C-1 ampliará sus horarios y la C5A se prolongará de Coia a Navia, con lo que la frecuencia de autobuses en el polígono residencial pasará a ser de 15 minutos”, garantiza Calviño.
“Hemos aportado al transporte público más de 9 millones de euros. Esto es apostar por él”, enfatizó Calviño, quien manifestó su intención de continuar apostando por la gratuidad a los pensionistas en el transporte urbano.