E. OCAMPO
La planta -2 del edificio de Pizarro anexo al hospital Xeral abre y mejora las instalaciones de fecundación “in vitro”. Pretende así recortar la elevada demanda. El ala ha sido dotada con medidas de bioseguridad y una sala similar a un quirófano –con esclusa para proteger del exterior– que protegerá a las pacientes a partir de este mes durante el proceso de implantación de óvulos fecundados. La unidad de Fecundación In Vitro del Hospital Xeral (de referencia para todo el sur gallego, Pontevedra y Ourense) completa así sus dotaciones –en las que el Sergas ha invertido 360.000 euros– para agilizar un servicio que hasta ahora atendía a una media anual de sólo 300 mujeres. Éstas, además, se quejaban por la espera para completar todo el proceso, que puede extenderse un año y medio.
El nuevo responsable de la unidad, Domingo Vázquez Lodeiro, muestra las instalaciones, pendientes de los últimos retoques y comunicadas con laboratorio, y reconoce la pretensión de aumentar en un 40% las pacientes. “Se pretende incrementar al máximo; va a ser difícil evaluar el número, pero pretendemos atender a unas cien o ciento cincuenta parejas más, es decir, entre un 40 o 50%”, admite. “Me gusta ser prudente; no puedes sobrecargar el laboratorio en detrimento de la calidad”.
Hace poco que la Unidad celebraba un número de nacimientos próximo al millar. Desde la técnica de aquellos primeros llamados “bebés probeta” han cambiado modas y sobre todo la sociedad, que hoy demanda la maternidad mucho más tarde y a través de tratamientos de reproducción asistida. La edad límite para probar el embarazo con esta técnica es de 40 años, como en toda la sanidad pública española. En apariencia, ésa era la edad que rondaban las tres mujeres de la sala de espera.
El doctor explica el circuito que seguirán: “Cuando está a punto de ovular, se programa la punción, pero como tiene que haber una sedación profunda y los óvulos se extraen a través de un ecógrafo que va en tubo de ensayo para el laboratorio”, requerían la nueva sala. Las mujeres pasarán por varios apartados, en los que podrán estar hasta tres cada mañana.
Tratamientos
El número de tratamientos con esta técnica desde 2001 a 2008 asciende a 4.821 ciclos –de los 2.067 fueron de fecundación “in vitro” y 2.286 de inseminación artificial–, en los que se consiguieron 963 embarazos. Mientras, en la Sección de Obstetricia del hospital Xeral este último año (2009) se registraron 4.416 nacimientos, que habían sido 4.641 el año anterior. El nuevo responsable de dicha unidad se propone mantener a raya el porcentaje de cesáreas que ha bajado hasta el 19,20%. De todos modos, es doce puntos mayor que hace 20 años.
“En los propósitos está el control de la tasa de cesáreas en cifras similares a las de los dos últimos años”, explica. Uno de los factores que influye es la implantación de la Versión Cefálica Externa, un procedimiento para mover al niño que colocado de nalgas hasta una presentación cefálica, mediante manipulación externa sobre la pared abdominal de la madre. Hasta la fecha se ha realizado a 64 pacientes. Se ha obtenido el volteo fetal en cerca del 50% de los casos, lo que ha permitido reducir la realización de cesáreas.