A. MÉNDEZ
La tecnología se pone al servicio de la seguridad en el Casco Vello. Su peatonalización y la eliminación de aparcamiento se controlará en una primera fase por medio de bolardos retráctiles, pero a mitad de año el gobierno local implantará la vigilancia telemática del tráfico en la zona a través de una red de cámaras ubicadas en los accesos desde las calles Ferreiría, Gamboa, San Vicente, Teófilo Llorente y San Francisco. El proyecto de videovigilancia, presupuestado en 50.000 euros, incluye la instalación de cámaras web conectadas con el centro de tratamiento de datos del Concello para la lectura de matrículas en tiempo real y su cruce con la base de datos de los automóviles de residentes y autorizados para carga y descarga.
El objetivo de esta pionera iniciativa, única en el noroeste español, es agilizar la circulación dentro del perímetro protegido y evitar accidentes con los actuales pivotes, que se pondrán en funcionamiento en el plazo de unas dos semanas, en cuanto se publique en el Boletín Oficial de la Provincia de Pontevedra el nuevo decreto de circulación en el Casco Vello de la ciudad olívica.
El barrio se blinda para residentes, operaciones de carga y descarga y vehículos de emergencias y municipales, expulsando a las decenas de turismos que todavía utilizan sus calles como parking improvisado. Las concejalías de Tráfico y Patrimonio entregarán a los 400 vehículos censados hasta la fecha tarjetas magnéticas inteligentes para moverse durante los primeros meses, hasta que se cierre la financiación de las cámaras con fondos del Plan E dos del Gobierno central.
Además de eliminar los bolardos, los nuevos dispositivos permitirán un seguimiento más estricto de los turismos y camionetas que entran al barrio, puesto que se generarán multas automáticas por ordenador en cuanto se detecten automóviles sin permiso.
Vigo será la primera ciudad gallega en probar el sistema, con el que se pretende preservar el barrio y conservar los 9 millones de euros invertidos en 2009 en obras de mejora. La gran novedad, además de las restricciones de aparcamiento, que sólo se permitirá en las calles Poboadores y San Francisco, es la intención del concejal de Patrimonio, Eudosio Álvarez, de aprovechar la infraestructura necesaria para el funcionamiento de las cámaras de tráfico y la red Wimax de internet que empezará a funcionar en las próximas semanas para extender la videovigilancia al interior del barrio con el fin de evitar actos de vandalismo y delincuencia.
Consciente de la suspicacia que puede generar la instalación de cámaras dentro del Casco Vello, el edil nacionalista asegura que el proyecto se pactará con los vecinos y los comerciantes y en todo caso sólo afectaría a aquellos ámbitos donde suelen registrarse destrozos o que padecen problemas de suciedad continuados. "Es el momento de avanzar en la protección del barrio y por ahora es casi imposible dar con los autores de los desperfectos. Contar con cámaras nos ayudaría a identificarlos, pero sobre todo a disuadirlos, además de hacer la zona más habitable y segura".