REDACCIÓN
Una gran consternación causó la muerte del párroco de San Miguel de Oia, Manuel Bahillo, Un sentimiento que se puso de manifiesto ayer durante las horas en las que féretro con sus restos mortales estuvo expuesto en el tanatorio de Emorvisa, a donde acudieron numerosos fieles de la parroquia. Esta mañana, a las 11,15, el cadáver se trasladará a la iglesia parroquial de San Miguel, donde será velado hasta que a las cinco menos cuarto se inicie la misa, oficiada por el obispo, José Diéguez. Concluido el acto, los restos mortales de Manuel Bahillo serán enterrados en el cementerio parroquial.