REDACCIÓN
Con cuatro años de edad, tantos como horas paso sólo en un coche aparcado en pleno centro de la ciudad. Agentes de la Policía Nacional detuvieron en la madrugada de ayer en Vigo a C.A.A.G., de 48 años, como presunto autor de un delito contra la seguridad del tráfico al dejar a su hijo durante todo ese tiempo solo en un vehículo y dar positivo en el control de alcoholemia al que fue sometido.
Los hechos se produjeron en la madrugada de ayer en la calle Doctor Cadaval, en el centro de la ciudad viguesa, lugar al que se desplazó un coche patrulla de la Policía Nacional tras ser alertados de que un niño de cuatro años permanecía solo en el interior de un coche, según informaron fuentes policiales.
Al llegar al lugar del suceso, los agentes comprobaron que el vehículo estaba vacío, pero observaron a un menor correteando por la calle Doctor Cadaval dirección Porta do Sol "sin ningún adulto que lo acompañara", añade la nota policial.
Las fuerzas de seguridad relataron que momentos después, los policías se percataron de que el conductor trataba salir con su coche del lugar donde permanecía estacionado, cerca del lugar por donde los agentes vieron correteando al pequeño. Por ello, identificaron al conductor y, tras detectar que el hombre estaba bajo los efectos del alcohol, llamaron a la Policía Local para que le practicasen la prueba de la alcoholemia, que dio un resultado positivo.
La nota policial no aclara cuáles eran las intenciones del detenido cuando arrancó su vehículo: si pretendía marcharse solo o iba a recoger al niño.
Posteriormente, C.A.A.G. fue trasladado a la comisaría de López Mora y, como no había ningún familiar que pudiese hacerse cargo del niño, el menor acompañó a su padre, que fue puesto en libertad horas más tarde.
El Servicio de Atención a la Familia (SAF) de la Policía Nacional investiga ahora la actuación paterna respecto a la situación del menor, mientras que su padre se enfrentó ayer a un juicio rápido por un presunto delito contra la seguridad del tráfico.
Este último caso de supuesto abandono de menores se suma al ocurrido el pasado día 6 de diciembre protagonizado por un hombre de nacionalidad portuguesa. Según indicaron fuentes policiales, este individuo tenía a su cargo tres hijos, de 9, 11 y 13 años de edad, y fue la mayor quien llamó a la Policía Local informando de que su padre los había dejado solos en su domicilio materno de Vigo.