J. PASTORIZA
La ciudad reclama una nueva dotación judicial para paliar la saturación que sufren las salas actuales. El pleno de la Corporación demandó ayer la creación de una nueva sección de la Audiencia Provincial ante el colapso que sufre la sexta, especializada en asuntos civiles. El bipartito apoyó la moción, que partió del PP, y el Concello se dirigirá al Ministerio de Justicia para plantear la demanda, así como a la Xunta para que la incluya entre las peticiones anuales de la comisión mixta que forma con el Tribunal Superior de Galicia. El PSOE se mostró de acuerdo, si bien el alcalde matizó que la decisión final sobre los medios judiciales es del Consejo General del Poder Judicial. La oposición lamentó que no se haya constituido la comisión de justicia, que agrupará a miembros de la judicatura y del ámbito municipal y que estaba previsto crear en julio. "Podría partir de ahí esta demanda con más fuerza", defendió.
"Las secciones están colapsadas, con retrasos de dos años", manifestó el concejal popular Jorge Conde, quien apuntó que la nueva sala es una demanda de abogados, procuradores y los propios órganos judiciales. Vigo cuenta con dos salas de la Audiencia, y los mayores problemas se producen en la sexta. De hecho, es la que sufre mayor acumulación en toda España. El concejal de Promoción Económica y Participación Ciudadana, Santos Héctor Rodríguez, se mostró "de acuerdo en reclamar la nueva dotación" y defendió las mejoras en materia judicial y administrativa para Vigo este año, en referencia al Juzgado y Registro de lo Mercantil. Los populares critican que el primero sigue sin abrirse a pesar de estar aprobado, mientras que del segundo existe "una oficina" y falta la sede final. Héctor Rodríguez consideró decisivo el "hilo directo" del alcalde con el ministerio para haber conseguido ambas dotaciones.
El BNG calificó de "muy razonable" la propuesta al resaltar que las secciones "están desbordadas", en palabras de Eudosio Álvarez. De los nacionalistas partió la petición de trasladar la demanda a la comisión mixta entre la Xunta y el TSXG.
Regular las intervenciones
La de ayer no fue de las más largas –el récord está en las nueve horas de duración–, pero se acercó a las cinco con una media de 35 minutos de debate por punto. El PP reclamó en una moción que se presente ya el reglamento orgánico pendiente para definir el funcionamiento del pleno, concretando los tiempos y las intervenciones para evitar que se prolonguen los debates. La actual norma data de 1988 y no establece limitación de tiempo. Existe un acuerdo de la junta de portavoces fijando los límites y el número de intervenciones, pero suelen excederse. La oposición defendió en la última reunión de los tres grupos, al repasar el artículo sobre la lengua a utilizar en las sesiones, que se puedan utilizar gallego y castellano, y no sólo la primera. El proceso se interrumpió en septiembre, y ayer los grupos acordaron que el bipartito presente un borrador en enero.